Dimite el número dos de Comunicación de la Moncloa tras ser señalado por Villarejo

Alberto Pozas. /Efe
Alberto Pozas. / Efe

Alberto Pozas, exdirector de Interviú, deja el cargo para no perjudicar a Sánchez después de que el excomisario le relacionara con el teléfono móvil de Iglesias

R. C.

El número dos de la Secretaría de Estado de Comunicación, Alberto Pozas, presentó este jueves su dimisión, que fue aprobada por el Consejo de Ministros este viernes. El director general de Información Nacional deja el cargo tras ser señalado en la Audiencia Nacional por el comisario jubilado José Manuel Villarejo, en prisión preventiva desde noviembre de 2017 tras ser detenido en la 'operación Tándem'.

Villarejo citó a Pozas como las persona que le entregó el 'pendrive' con el supuesto contenido de un teléfono móvil sustraído a una ayudante del líder de Podemos, Pablo Iglesias, cuandon estaba en Parlamento europeo en 2015. El periodista fue director de la ya extinta revista Interviú en los últimos diez años.

En su carta de despedida, Pozas justifica que quiere tener las «manos libres» para «redimensionar» un asunto «que me ha atropellado». Asimismo, avisa de «que quienes han creído que podían mezclar» su nombre «con la conocida como 'policía patriótica', verán que estaban muy equivocados, algunos a sabiendas».

Por este motivo, dimite para que determinados asuntos no sean utilizados contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en plena precampaña. Y como exdirector de la histórica revista del Grupo Zeta, señala que «en ningún momento» fue capaz de valorar que un asunto que en otras circunstancias podría ser menor, «fuera a convertirse en una especie de bomba informativa».

El citado teléfono móvil robado a la asesora de Podemos Dina Bousselham, responsable del Área de Migraciones y secretaria de Comunicación de Podemos Comunidad de Madrid, permitió conocer algunas comunicaciones personales de Pablo Iglesias, que afectaban a su vida personal. Interviú recibió la memoria con el contenido del móvil en pleno auge de Podemos en 2015, pero decidió no publicar nada. Sin embargo, cuando la información llegó a manos de Villarejo otro medio, en este caso 'OKDiario', publicó unos mensajes de Iglesias en un chat privado del partido en el que se refería a la periodista Mariló Montero de forma despectiva. Días despuñes, ante el revuelo político y mediático levantado, el secretario general pidió disculpas.