El desplome en las encuestas obliga a Rivera a virar al centro

Rivera, junto a Arriimadas este lunes en el Parlamento de Cataluña. /Reuters
Rivera, junto a Arriimadas este lunes en el Parlamento de Cataluña. / Reuters

Ciudadanos incorpora a sus listas por Madrid a los dirigentes de UPyD Cristiano Brown y Fernando Savater

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

«Ahora toca remar en esa dirección». Albert Rivera justificó este lunes el giro imprimido a su estrategia política, al levantar el veto al PSOE para explorar un pacto con Pedro Sánchez si tras el 10 de noviembre la derecha no tiene números para gobernar. El objetivo, según el líder de Ciudadanos, es «acabar con el bloqueo» pero también reconducir la situación de su formación ante los negros augurios demoscópicos.

A poco más de un mes para que los españoles tengan que volver a pasar por las urnas, las encuestas vaticinan al partido liberal una imparable caída electoral que le haría alejarse de su pretensión de recortar distancias con el PP y convertirse, algún día, en el líder de la oposición. Si el pasado 28 de abril, Ciudadanos, se consolidó como la tercera fuerza del arco parlamentario con 57 escaños, a tan solo nueve diputados de los populares, ahora sería el gran derrotado. Todos los sondeos coinciden en reducir drásticamente la representación de los naranjas en el Congreso, que obtendrían entre 24 y 35 diputados y quedarían relegados a la cuarta posición, seguidos muy de cerca por Vox.

Un desplome sin precedentes que ha obligado a Rivera a resituar a Ciudadanos en el centro del tablero político. El dirigente catalán ha apostado así por desterrar de su discurso el 'no es no' a Sánchez e intentar recuperar el papel de bisagra planteando al PSOE futuros votos de investidura a cambio de pactos de Estado.

En la cúpula naranja atribuyen su cambio de rumbo al «fracaso» del PSOE y Unidas Podemos para llegar a un pacto y recuerdan que en los minutos de descuento de la pasada legislatura ya ofrecieron una abstención condicionada, que no prosperó. En todo caso, Rivera y su círculo insisten en que la condición para sentarse a negociar sigue siendo que Sánchez asuma un decálogo de reformas de calado que incluye frenar a Quim Torra y «no estar al lado» de EH Bildu en Navarra.

Atrás quedan los duros reproches del líder de Ciudadanos al socialista en julio, durante el fracasado debate de investidura, cuando le acusó de ser el jefe de «la banda» que pretendía «repartirse el botín» con los populistas y los separatistas. Rivera ya ha pasado página e incluye ahora a Sánchez entre quienes quieren «el bien para España».

Intregación en las listas de UPyD

El nuevo viraje de Ciudadanos coincide con el anuncio de que los liberales concurrirán el 10-N junto a UPyD. El acuerdo implica que Cristiano Brown y Fernando Savater se incorporarán a sus listas por Madrid. El líder de la formación magenta irá como número siete, en el puesto de Miguel Gutiérrez que asciende uno tras la salida de Francisco de la Torre, mientras que el filósofo cerrará la lista de forma simbólica.

El partido que lideró Rosa Díez, sin representación en el Congreso desde 2015, ya se había unido a Ciudadanos en las pasadas europeas, en las que logró un escaño. En las generales de abril, decidió no concurrir y pedir el voto para los liberales. «Es una gran noticia que el centro se haga fuerte», se felicitó Rivera.