Los cinco principios que rigen el programa electoral del PP

El presidente del PP, Pablo Casado, durante la presentación hoy en Barcelona del programa de su partido. /Efe
El presidente del PP, Pablo Casado, durante la presentación hoy en Barcelona del programa de su partido. / Efe

Casado presenta las 500 medidas que marcarían su hoja de ruta si llega a la Moncloa y que abren la puerta a la devolución de competencias autonómicas al Estado

COLPISA

El PP señala en su programa electoral los cinco principios sobre los que se levantará un Gobierno de Pablo Casado  y que abre la puerta, por primera vez, a la devolución de competencias autonómicas al Estado. Son los siguientes:

1 España es una nación de ciudadanos libres e iguales

España es una nación de ciudadanos libres e iguales. Una nación que debemos preservar y fortalecer ante el desafío contra la unidad que se mantienen vivo en Cataluña pero que se alienta también en otras partes de España. La Constitución y la democracia nunca han dejado de estar amenazadas por sus enemigos. Hoy estos son el nacionalismo y el populismo. Sólo desde una decidida acción política a través de todas las instituciones podremos derrotarles del mismo modo que en el pasado lo hicimos con otras grandes amenazas. La España de los balcones lanzó un mandato claro. Un mandato basado en la necesidad de reforzar y hacer respetar los elementos que configuran nuestra identidad nacional, especialmente los símbolos –la bandera y la corona– y la lengua común a todos, el español.

2 Defensa de la libertad individual

La libertad emancipa a las personas del afán colectivista de la izquierda que pretende dividir a los individuos en función v de nuestro género, edad, raza, religión u orientación sexual. Somos ciudadanos de una nación, no una suma de minorías desvertebradas ni un catálogo de etiquetas. La familia es el ámbito natural en el que crecen y se desarrollan los individuos. No hay nada más importante para nosotros que respaldar el futuro de la sociedad que son nuestras familias. Por eso, queremos contar con ellas para devolver el dinamismo a la sociedad, para mejorar la educación, la cohesión social y transmitir valores a nuestros hijos. Estamos plenamente comprometidos con la igualdad de oportunidades y la responsabilidad personal.

3 Una economía de libre mercado

Defendemos el liderazgo y el protagonismo de la sociedad, de los individuos, las familias y las empresas que la conforman. Sus decisiones libres son el mejor mecanismo de creación de riqueza y crecimiento económico. Queremos más sociedad y menos impuestos. El libre comercio y la globalización han sido los instrumentos más eficaces a la hora de promover el desarrollo de las sociedades. Las Administraciones deben fijar normas estables que garanticen la libertad, la seguridad y la competencia evitando cualquier tipo de situación de monopolio o de trabas, especialmente a la transformación digital de la economía o a la unidad de mercado en el conjunto del territorio nacional. La actividad de los servicios públicos –que son un importante elemento de cohesión de social– se debe guiar por los principios de calidad y eficiencia y asumiendo siempre que la iniciativa privada no está subordinada sino que es legítimamente complementaria. Ningún servicio público es gratis, todo se financia mediante impuestos, tasas o deuda.

4 El Estado de Derecho es la garantía de todos los ciudadanos

La ley consagra derechos, responsabilidades y deberes. Los poderes públicos están sometidos al imperio de la ley. La ley es la expresión de la voluntad de los ciudadanos, por lo que rechazamos cualquier forma de contraposición entre ley y democracia o entre ley y buenos sentimientos. No cabe ninguna forma de diálogo con quien no tiene más objetivo que incumplir la ley. La responsabilidad de las distintas Administraciones –local, autonómica y nacional– debe estar guiada por el principio de subsidiariedad, es decir, en la primacía de la más próxima al ciudadano a la hora de resolver sus necesidades. Creemos imprescindible reivindicar el valor de la política y del servicio público, el buen Gobierno y el deber de ejemplaridad de quien decide dedicarse a trabajar por el bien común desde la acción política.

5 Una nación segura y con vocación de liderazgo internacional

Somos una nación abierta que necesita impulsar una acción decidida en la Unión Europea porque es Europa nuestro principal ámbito de acción exterior. Para poner freno a la inmigración ilegal hay que enviar mensajes claros de que España solo aceptará a quienes vengan de forma legal, ordenada, vinculada a un contrato de trabajo y respetando nuestras costumbres. Garantizar la seguridad también es combatir al terrorismo con la acción de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado pero, al mismo tiempo, protegernos con leyes como la Prisión Permanente Revisable. A nivel global, tenemos responsabilidades históricas, especialmente en Iberoamérica donde debemos liderar el apoyo a los demócratas de Venezuela, Cuba y Nicaragua. Pero los desafíos no terminan ahí. Tenemos un compromiso ineludible con aquellas naciones donde aún anhelan la libertad de la que disfrutamos en las democracias consolidadas.