Casado contempla ajustes en las listas del PP para el 10-N

Casado y García Egea en el encuentro del Comité Ejecutivo Nacional del PP el pasado lunes. /Fernando Alvarado / EFE
Casado y García Egea en el encuentro del Comité Ejecutivo Nacional del PP el pasado lunes. / Fernando Alvarado / EFE

El líder de los populares no descarta modificaciones en el orden de los candidatos ni trasvases entre el Congreso y el Senado

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

Algunos barones del PP piden actualizar las listas electorales y la dirección nacional del partido contempla «ajustes» en las mismas. Pero habrá que esperar para saber si la orientación de los cambios que plantean las organizaciones territoriales coincide con los planes que tiene en mente la cúpula. De momento, Pablo Casado no descarta alterar el orden de los aspirantes que concurrieron a las elecciones del 28 de abril o promover trasvases en las candidaturas del Congreso y el Senado.

La subida de hasta 20 diputados que recogen las encuestas permite al presidente del PP modificar las listas «por adición». Es decir, mantener a los actuales parlamentarios e incorporar nuevos aspirantes. Ahora bien, Casado ha abierto ya la puerta a ir más a allá y que se produzcan saltos de las candidaturas de una Cámara a las de la otra.

Fuentes territoriales consideran que esta es una «buena oportunidad» para ampliar las sensibilidades dentro del grupo en el Congreso y sumar perfiles con experiencia en el PP que o bien dejaron la política activa, como es el caso de la exministra Fátima Báñez, o bien fueron desplazados al Senado, como el exportavoz parlamentario, Rafael Hernando, o el excoordinador general del partido, Fernando Martínez-Maillo. También confían en que, en esta ocasión, se tenga más en cuenta a las organizaciones autonómicas.

En todo caso, las mismas voces asumen que el enfoque podría no ser ese e interpretan que quizá candidatos que optaron al Congreso –por ejemplo, Juan José Cortés– podrían concurrir ahora al Senado. Tampoco descartan fichajes, aunque Casado no quiso pronunciarse este miércoles en Onda Cero sobre la posibilidad de sumar a Rosa Díez: «Yo espero que siga colaborando, pero no sé si en el entorno en el que me está preguntando (…). La verdad es que no lo he hablado con ella».

Cuenta atrás para España Suma

La decisión sobre las listas se dará a conocer más adelante. En estos últimos días de plazo para la presentación de las coaliciones electorales, el PP está centrado en promover su oferta de España Suma. Se trata de no cejar en el empeño de concurrir junto a Ciudadanos el 10 de noviembre o, si no, recoger en las urnas los frutos de haberlo intentado.

Casado, que ya planteó su propuesta en privado a Albert Rivera la semana pasada, dio hoy por hecho que los directores de campaña de ambos partidos, Teodoro García Egea y José Manuel Villegas, abordarán la posibilidad de una alianza estos días. «Hablarán -trasladó- de esta y otras cuestiones». Fuentes de las dos formaciones aseguran, en todo caso, que en este momento no hay ninguna reunión prevista.

En público, Ciudadanos ha desterrado la opción de coaligarse con el PP para estas elecciones. Pero, aun así, los populares entienden que la puerta que está cerrada es la de articular listas conjuntas para el Senado y recuerdan que ya fue posible la coincidencia bajo el paraguas de Navarra Suma. En todo caso, de confirmarse las reticencias de los liberales, en Génova confían en que el electorado sepa valorar sus esfuerzos por ampliar, señalan, las opciones de la derecha. «Creo que los españoles sabrán unir en las urnas lo que los políticos no hemos sido capaces de unir en una papeleta o en una plataforma», apuntó Casado, que ya sufrió el 28-A las consecuencias de la fragmentación de voto.

Mientras tanto, el PP ha marcado ya su estrategia y ha apostado por una corrección en las formas, por un tono más «afable» en esta campaña en la que las circunstancias acompañan al partido. Atrás quedan los descalificativos de «felón» o «traidor» que Casado dirigió a Pedro Sánchez en los anteriores comicios.

«A lo mejor -reflexionó este miércoles- tuvimos actitudes que no eran lo más correcto a nivel de una representación pública o incluso de un rédito electoral». El líder de los populares justifica aquel discurso por el «enfado» derivado de los contactos entre la Generalitat y el Gobierno, tras los que siempre vio una «negociación».

«Yo no gastaría un euro ni en enterrar a Franco ni en desenterrarlo»

El PP no se decanta ni a favor ni en contra de sacar los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos. Pablo Casado asegura respetar la sentencia del Tribunal Supremo y no se opone a la exhumación del dictador, pero políticamente se ha desmarcado de la decisión del Gobierno. «Yo no gastaría un euro -ha zanjado- ni en enterrarlo ni en desenterrarlo».

El presidente de los populares ha abogado por «mirar al futuro» y «preservar el espíritu de la Transición» y ha dado por hecho que la página del franquismo está «felizmente» superada: «Lo que me preocupa es dónde van a estar mis hijos dentro de 50 años, no dónde estaban mis abuelos hace 50».

Casado ha censurado, además, que Pedro Sánchez se vea en la Asamblea de la ONU con algún «dictador vivo» y que no sea «exigente» con el Gobierno de Venezuela.