Los buzos hallan más restos del comandante del caza siniestrado en La Manga

El cazaminas 'Turia', varado en la zona del accidente del avión. /Efe
El cazaminas 'Turia', varado en la zona del accidente del avión. / Efe

Personal de la Armada extrae 15 de las 30 toneladas de combustible del cazaminas varado en las labores de rescate

ANTONIO LÓPEZ

Agentes del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil (GEAS) hallaron este miércoles más restos del comandante instructor de la Academia General del Aire (AGA) Francisco Marín Núñez, en las inmediaciones de donde cayó con el avión C-101 el pasado lunes, según confirmaron fuentes de la AGA.

Pasadas las doce del mediodía, un equipo de buzos subió a la superficie parte del cuerpo del piloto y lo embarcó en la patrullera 'Río Guadalentín' de la Guardía Civil. Para custodiar los restos, fueron trasladados, inmediatamente, en esa embarcación hasta el puerto de Santa Lucía, concretamente al puesto de la Benemérita. Desde allí, en una furgoneta del Tanatorio Estavesa, fueron llevados al Instituto de Medicina Legal de Cartagena.

Este hallazgo se produjo mientras continuaron las labores para remolcar hasta el puerto de Cartagena el cazaminas 'Turia', encallado desde el martes frente a la costa de La Manga en un lecho de rocas. Buzos y personal técnico trabajaron contra reloj para evaluar los daños de la nave y diseñar un plan de rescate.

Junto al 'Turia' permanece el buque de Salvamento Marítimo 'Mestelero' para asegura su estabilidad. La mejora de las condiciones meteorológicas facilitó la retirada de éste y que el cazaminas pueda estar solo. Mientras tanto, los buzos del Centro de Buceo de la Armada realizaron inmersiones para analizar con más precisión las consecuencias del choque contra las rocas.

Recuperación del robot

El siniestro del cazaminas ocurrió este martes sobre las 10:15 de la mañana, cuando la embarcación procedía a recuperar un robot submarino. Este había sido desplegado de madrugada para buscar restos del avión «cuando el barco perdió estabilidad y quedó encallado frente a la playa en un lecho rocoso», según explicó el jefe del Estado Mayor de la Fuerza de Acción Marítima, Juan Bautista Pérez Puig.

La vía de agua afectó a varios compartimentos, entre ellos a la sentina (una zona de la sala de máquinas que recoge líquidos y aceites). Pero no llegó a la zona de almacenamiento de combustible, donde hay cerca de 30 toneladas (la mitad de las cuales fueron extraídas este miércoles).

Estas labores se hacen a través de una manguera y, por succión, el líquido se trasladará a otra embarcación. Tras ello, la Armada estudia colocar unas fajas exteriores que den flotabilidad al buque, estabilizar el casco y bombear el agua de su interior. Después, será remolcado al puerto de Cartagena.