El Gobierno y el Congreso mantienen su conflicto por las funciones de control del nuevo Parlamento

El presidente del Congreso, Patxi López./
El presidente del Congreso, Patxi López.

Patxi López no logra convencer al secretario de Estado de Relaciones con las Cortes de que es lógico que el Ejecutivo siga rindiendo cuentas ante la cámara baja pese a estar en funciones

PAULA DE LAS HERASMadrid

El Gobierno en funciones no se mueve de su posición. Y el presidente del Congreso tampoco. La reunión "cordial y sincera" entre Patxi López y el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, solo ha servido para constatar las diferencias de criterio sobre las atribuciones de la cámara baja en relación con un Ejecutivo cuyo mandato ha caducado pero que aún tiene capacidad para tomar decisiones en ámbitos limitados. López ha defendido así que lo más prudente es que el Tribunal Constitucional se pronuncie al respecto, pero entre tanto está dispuesto a calificar preguntas planteadas por diversos grupos parlamentarios para forzar al gabinete de Mariano Rajoy a rendir cuentas.

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El presidente del Congreso alega que no pretende fiscalizar al Gobierno por asuntos del pasado ni condicionar sus actuaciones futuras y que las únicas cuestiones por las que se permitirá inquirir al Ejecutivo serán aquellas relativas a decisiones que haya adoptado ahora que está en funciones. Moncloa replica que el ordenamiento jurídico español es claro y que, puesto que la actual cámara baja no es la que le otorgó la confianza, sus capacidades son muy limitadas y en realidad sólo está evitando un vacío de poder, no ha lugar a someterse al control parlamentario. Ayllón ha argumentado, además, que el Gobierno no pretende escaquarse de nada sino "cumplir el ordenamiento jurídico" y ha recordado que sí ha comparecido ante la cámara en los meses transcurridos desde las elecciones para consensuar la posición de España ante foros internacionales, como ocurrió esta semana con la comparecencia del secretario de Estado para la UE, Fernando Eguidazu, previa al Consejo Europeo que hoy decide sobre el acuerdo con Turquía en materia de inmigración y política de asilo.

Se esperaba que al menos este viernes se llegara a algún tipo de acuerdo político porque, aunque hay legislación al respecto y los servicios jurídicos del Parlamento han emitido un informe, las interpretaciones sobre el alcance exacto de los textos son variadas. Nunca se había dado en España una situación como la actual, en la que llevara tanto tiempo formar Gobierno y, por lo tanto, los partidos se enfrentan a una especie de libro a medio escribir. El PP aduce que ni en Cataluña ni en Andalucía, donde también costó más de lo habitual investir a un nuevo presidente tras los últimos comicios, los Parlamentos ejercieron función de control sobre los Gobiernos en funciones. Ciudadanos les recuerda que, sin embargo, su portavoz, Xavier García Albiol, pidió la comparencencia de Artur Mas. Y el PSOE añade que, independientemente de que el actual Congreso de los diputados no fuera el que otorgó su confianza al Gobierno, es el que ha "renovado su legitimidad" y el que representa la soberanía nacional y por lo tanto merece respuestas; una tesis a la que se suma Podemos.

La foto del choque institucional se produjo el jueves, cuando el ministro de Defensa, Pedro Morenés, dejó vacía su silla en la comisión que había solicitado su comparecencia. Ni Mariano Rajoy ni nigún ministro tienen previsto acudir tampoco a la sesión de control prevista para el 6 de abril. Ahora la mayoría de los grupos parlamentarios se plantean votar en un próximo pleno el recurso al Constitucional. No servirá para cambiar las cosas a corto plazo pero Patxi López defiende que, en todo caso, es bueno que el máximo intérprete de la Carta Magna se pronuncie y siente jurisprudencia para que, en el futuro, si vuelve a producirse una situación similar, todo el mundo tenga claro a qué atenerse.