Seat investiga con el ordenador más potente de España

Se estudia en la mejora de la aerodinámica con toda clase de simulaciones

Seat desarrolla un proyecto de colaboración con el Centro Nacional de Supercomputación (BSC) donde se encuentra el superordenador MareNostrum 4, el más potente de España y séptimo de Europa. La marca investiga, entre otros parámetros, la influencia del viento sobre la carrocería y la mejora de la aerodinámica para unos vehículos más seguros y eficientes.

En los diferentes estudios, los puntos clave de análisis son el frontal y la parte trasera, los bajos de la carrocería, los neumáticos y las llantas. Hasta ahora, para mejorar la aerodinámica se combinaba simulación y pruebas reales en el túnel de viento con modelos de arcilla a escala real, un proceso costoso y con cambios continuos. Con el supercomputador se incluyen más parámetros y se ve, por ejemplo, cómo se comporta el aire dentro de las llantas cuando las ruedas están en movimiento.

Seat trata de acercar cada vez más la simulación a la realidad para fabricar coches más seguros y eficientes, con menor consumo y emisiones de CO2 y mejores prestaciones.

Con la capacidad de 40.000 portátiles, el superordenador puede realizar más de 11.500 billones de operaciones

El MareNostrum 4 se encuentra en una antigua capilla de la Universidad Politécnica de Cataluña. Las instalaciones se mantienen a 24º de temperatura con una humedad del 36 %. Oriol Lehmkuhl, investigador del BSC en modelos físicos y numéricos, es uno de los cientos de investigadores que utilizan desde cualquier parte del mundo este supercomputador para sus estudios. Investiga desde las cámaras combustión de aviones o simulaciones de parques eólicos y, en el caso de Seat, cómo es la aerodinámica de las llantas de los coches.

Los datos del superordenador reflejan que el bloque de propósito general tiene 48 «racks» con 3.456 nodos. Cada nodo tiene dos chips Intel Xeon Platinum, con 24 procesadores cada uno, lo que suma un total de 165.888 procesadores y una memoria central de 390 Terabytes. Su potencia máxima es de 11,15 Petaflops (aunque se va a llegar a los 13,7), o lo que es lo mismo, más de 11.500 billones de operaciones. Unos 40.000 portátiles trabajando al unísono.

La ventaja de tener 165.888 procesadores permite realizar diferentes estudios en tiempo récord. En el caso de la geometría de la llanta, convertida en una malla de puntos, cada punto es analizado por un conjunto de procesadores que trabajan en paralelo; si lo hicieran independientemente se tardaría meses.

Los investigadores calculan que dentro de 15 años, con ordenadores 1.000 veces más potentes, se podrá simular el fluido, la estructura del coche, la combustión e incluso la persona sentada dentro. Con el próximo MareNostrum 5, se multiplicaría por más de 20 la capacidad de la máquina actual.