La Clase C se reinventa

La Clase C se reinventa

Mercedes rediseña totalmente su modelo estrella, con una estética muy actual y motores de bajo consumo, pero plenos de potencia

MANU CORTÉS

La Clase C, la serie de turismos más vendida de Mercedes-Benz, se renueva por completo con un diseño más moderno y sale a la venta equipada con la nueva generación de motores de gasolina de cuatro cilindros y 1,5 litros de cilindrada montados sobre los modelos C 200 que se caracterizan por su elevada potencia.

Estos nuevos propulsores disponen del sistema eléctrico adicional EQ Boost de 48 voltios con alternador-arrancador, que permite implementar funciones adicionales que contribuyen a reducir una vez más el consumo de combustible y a incrementar al mismo tiempo las prestaciones y el confort de conducción. Al acelerar, la función EQ Boost puede apoyar al motor gasolina de 184 caballos de potencia con 10 kW (14 CV) adicionales, puenteando de ese modo los breves instantes necesarios hasta que el turbo haya alcanzado su presión máxima de sobrealimentación.

La asistencia de la función «Boost» se utiliza asimismo para alcanzar cuanto antes el número de revoluciones deseado del motor durante los procesos de cambio de marcha. Con ello se acorta la duración de los cambios de relación de la caja automática. Al decelerar, el alternador-arrancador recupera energía cinética y recarga la batería.

«Modo de planeo»

Otras ventajas son el «modo de planeo» con motor apagado y la recuperación energética con parada inteligente mientras el vehículo prosigue la marcha sin propulsión. El sistema de parada y arranque automático en retenciones trabaja ahora de un modo especialmente confortable gracias al alternador arrancador, pues el motor arranca de nuevo con gran rapidez, con bajas vibraciones y casi sin ruido.

El despliegue de potencia de los nuevos motores de la Clase C es fruto, por un lado, de una conducción mejorada del aire en las etapas de admisión y de escape, y por otro, de la inyección common rail de cuarta generación con una presión de hasta 2.050 bares.

El modelo C 220 diésel está disponible ahora con la tracción integral permanente 4 MATIC, de manera que ofrece un mayor agarre y más estabilidad de marcha, sobre todo si se circula sobre calzadas en mal estado. La combinación del sistema de regulación de la estabilidad ESP con el sistema electrónico de tracción 4 ETS permite renunciar a los sistemas de bloqueos de diferencial convencionales. De ese modo se ahorra peso y aumentan sensiblemente la seguridad y el confort.

El nuevo Clase C dispone de la generación más moderna de sistemas de asistencia a la conducción de Mercedes. Estos equipos interactúan con el conductor para ofrecer un nivel de seguridad activa mucho más alto que en el modelo predecesor. Los sistemas mejorados de cámaras y de radar tienen ahora un alcance de hasta 500 metros (90 en 3D).

Ficha técnica Mercedes Clase C 200 Berlina

Combustible:
Gasolina
Motor:
4 cilindros en línea
Cilindrada:
1.497 cm3
Potencia:
184 caballos
Cambio:
Automático 9 marchas
Velocidad:
239 km/h.
0 a 100 km/h.
7,7 seg.
Consumo:
Desde 6,0 litros
Propulsión:
Trasera
Emisiones CO2:
136 gr/km
Largo:
4,68 m.
Ancho:
1,81 m.
Alto:
1,44 m.
Maletero:
435 litros
Precio:
44.500 euros

Al mismo tiempo, el Clase C utiliza los datos de los mapas de carreteras y de navegación para las funciones de asistencia. Gracias a estos datos, el asistente activo de distancia «Distronic» puede ayudar al conductor en numerosas situaciones y adaptar la velocidad del vehículo -por ejemplo, al acercarse a curvas, cruces o rotondas- en función del trazado de la ruta prevista.

A ello se añaden nuevas funciones del asistente activo de dirección, como un asistente activo para cambio de carril y el sistema activo de parada de emergencia. Si lo exige la situación, este equipo puede aportar una contribución importante para evitar una colisión por alcance con vehículos precedentes que circulan a menor velocidad o que están detenidos, e incluso con peatones o ciclistas que atraviesan la calzada, o al menos a reducir las consecuencias de un accidente.

Si el sistema detecta un peligro de colisión inminente, emite también una señal acústica. Al mismo tiempo, calcula la fuerza de frenado necesaria para tratar de evitar el impacto. Si el conductor reacciona a los avisos pisando el pedal de freno, el sistema puede reforzar un frenado de intensidad insuficiente de acuerdo con las necesidades del momento.

En esta acción, aprovecha al máximo la distancia restante disponible, con el fin de que quede suficiente espacio por detrás para que pueda frenar el vehículo siguiente. Si el conductor no reacciona, el asistente de frenado activo puede ir un paso más allá y, en caso de persistir el peligro de colisión, frenar de forma autónoma para reducir la gravedad del impacto. El equipamiento de serie de la nueva Clase C incluye asimismo un sistema de alerta por cansancio, que puede advertir del peligro de agotamiento y falta de atención al volante.

AMG, el poderío

Potentes motores V8, un sobresaliente dinamismo de conducción y un equipamiento específico inspirado en el mundo de la competición, destacan en los modelos tope de gama de la Clase C de Mercedes. El modelo C 63 AMG ofrece ahora un comportamiento deportivo muy acusado, casi de coche de competición, y un equipamiento interior con posibilidades ampliadas de personalización en las cuatro versiones de la carrocería: berlina, familiar, coupé y cabrio.

El motor V8 biturbo de 4,0 litros está disponible para las cuatro carrocerías en dos niveles de potencia: 476 caballos para el modelo C63 y 510 CV para el C63 S. La velocidad máxima del C63 S berlina y coupé, alcanza la cota de los 290 km/h. El diseño es otro de los atributos del C63, con una calandra de radiador específica de AMG, que acentúa su potente presencia. El habitáculo incluye ahora un nuevo puesto de conducción totalmente digital (opcional) con indicadores específicos AMG y una nueva generación de volantes deportivos.

El motor V6 biturbo del Mercedes-AMG C43 4MATIC se distingue también por su gran potencia y por sus bajas cotas de consumo y emisiones. Los dos turbocompresores se montan junto al motor y se caracterizan por una respuesta especialmente espontánea. La potencia es ahora de 390 caballos, con un par motor máximo de 520 Newton metro, disponible desde las 2.500 hasta las 5.000 vueltas. Completa el sprint de 0 a 100 km/h en 4,7 segundos, y la velocidad se limita por vía electrónica al alcanzar los 250 km/h.

Este propulsor -igual que su «hermano mayor» de ocho cilindros- está asociado al cambio Speedshift 9G, para transmitir una vivencia de conducción muy dinámica. Gracias a un «software» específico de gestión, se logran transiciones muy cortas entre las distintas marchas. Dotado con un embrague húmedo, este cambio automático permite aceleraciones aún más enérgicas en arrancadas al límite del régimen del motor.

 

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