Radial 21 abandona la Hullera Vasco Leonesa y despide a sus 32 trabajadores, que levantan el encierro de Tabliza

Tareas de derribo de las instalaciones de la Hullera. /
Tareas de derribo de las instalaciones de la Hullera.

La Junta de Castilla y León había mostrado su disposición a revisar la documentación para encajar una solución y permitir la continuidad de las labores de cierre de la minera

A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

Radial 21, la polémica compañía encargada del plan de cierre de la Hullera Vasco Leonesa, pone punto y final a su trayectoria en León y, con él, se pone fin al encierro más corto que se ha vivido en las minas leonesas.

La empresa ha hecho efectivo el despido de la totalidad de su plantilla -32 trabajadores- pese a la disposición de la Junta de Castilla y León de revisar la documentación para permitir la continuidad de las labores.

Una decisión que llega después de que la Junta hiciese entrega un documento en el que impedía el acceso de los trabajadores a la mina al entender que estaban «ilegales» y que desencadenó un conflicto laboral que llevó a seis de sus trabajadores a encerrarse en el pozo Emilio de Grupo Tabliza.

Apenas 24 horas, los cinco trabajadores –uno de ellos había abandonado previamente el encierro por problemas de salud- levantaban la medida de protesta después de que la dirección de Radial 21 anunciase su firme decisión de hacer efectivos los despidos.

La negativa de Radial

Fue la noticia con la que su responsable interrumpió la reunión que, en la mañana de este jueves, mantenían responsables de la Dirección de Minas en León con los delegados sindicales de UGT en Radial 21 y la Hullera Vasco Leonesa.

En ella, la Junta se había alcanzado un acuerdo y mostrado su disposición a revisar la documentación para permitir la continuidad de las labores del plan de cierre. Sin embargo, Radial 21 ha mostrado su negativa a presentar de nuevo la documentación, remarcando su firme intención de liquidar al conjunto de la plantilla.

Oscurantismo

El proceso de adjudicación de Radial 21 en el verano del 2016 estuvo siempre envuelto de oscurantismo. No sólo porque era de reciente creación y contaba con un capital de apenas 3.000 euros, sino por ser una de las miles de empresas constituidas por Ramón Cerdá Sanjuan, mucha de ellas implicadas en las mayores tramas de corrupción del país que posteriormente subcontrataría a la par a la asturiano Carbones Román.

El problema radica que los despidos van aparejados a una importante deuda económica que Radial 21 mantiene contraída con los trabajadores. Concretamente, según señalan desde UGT, adeudan dos extras, la nómina de septiembre y octubre así como las nocturnidades y las vacaciones.

El temor, ahora, es que la compañía no haga frente a esos impagos. Una situación que abordarán en una reunión la próxima semana, según se comprometió los responsables de Radial 21. De esta forma, la plantilla matriz de la Vasco afrontaría en solitario las labores de cierre de las instalaciones mineras.

 

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