El PSOE buscará que el carbón tenga un fin ordenado con la supervivencia de las cuencas

Teresa Ribera asume el ministerio que debe poner fin al carbón de forma ordenada y sin 'heridas'./
Teresa Ribera asume el ministerio que debe poner fin al carbón de forma ordenada y sin 'heridas'.

Teresa Ribera, experta en cambio climático, asume el reto de acertar con la fórmula que permita desde el Ministerio de Medio Ambiente y Energia el cierre del sector sin estridencias

J.C.León

La 'ecuación' que pretende resolver el nuevo Ejecutivo con el carbón como elemento principal no resulta sencilla. El equipo de Pedro Sánchez asume que deberá enfrentarse al fin del mineral autóctono y al mismo tiempo salvaguardar los intereses de las zonas que de forma histórica han vivido de su extracción y tratamiento.

Al frente del Ministerio de Medio Ambiente y Energia el nuevo presidente ha apostado por Teresa Ribera, una experta en cambio climático que ya estuviera al frente de la secretaria de estado de Cambio Climático con Rodríguez Zapatero.

El nuevo Gobierno

El futuro, en las reovables

Sus 'creencias' por lo tanto no ofrecen dudas al respecto. 'El carbón es pasado y el futuro está en las renovables', es su filosofía acorde con el pensamiento europeista.

Sin embargo el secretario provincial de los socialistas, Javier Cendón, ya ha advertido que la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa está lejos de ser una mala noticia para León y para los sectores que tienen representación en la provincia.

«Tenemos la suerte de que él (por Pedro Sánchez) conoce León de primera mano, sabe perfectamente los problemas de la provincia y va a tener sensibilidad con los temas que nos preocupan. Pedro Sánchez nos va a hacer vivir una etapa de optimismo», aseguró el líder provincial tras el nombramiento del nuevo presidente en el Congreso de los Diputados.

Las cuencas

Implícitamente se apuntaba entonces a una sensibilidad real con el carbón, algo que de algún modo ya se deja entrever en la figura de la nueva ministra. No cambia la filosofía (el carbón ha dejado de ser un sector rentable y real en el sistema productivo) pero al menos se apuesta por un cierre ordenado y con «alternativas».

«La sociedad española tiene que demostrar que está con las personas y con los territorios que necesitan cambiar su planteamiento para tener un futuro próspero», aseguró hace meses durante una entrevista en la Ser. Esa filosofía, tan realista como didícil de aplicar, será la que ahora tendrá que poner en práctica sin 'romper' a las zonas mineras por la parte más sensible: sus propias gentes.