Entrevista con el presidente de Acom

Mario Rivas: «Hay que devolver a las cuencas todo lo que han aportado al país en momentos muy complicados»

Mario Rivas, alcalde de Villablino y presidente de Acom./Campillo
Mario Rivas, alcalde de Villablino y presidente de Acom. / Campillo

El nuevo presidente de la Asociación de Comarcas Mineras y alcalde de Villablino asegura que «un municipio minero es mucho más que la minería, significa una forma de ser y de vivir»

M. BADIOLAVillablino

Minero en activo, de los pocos que todavía quedan, y alcalde de Villablino (León). Esa era la dedicación de Mario Rivas (Villablino, 1978) hasta el pasado 27 de septiembre, cuando, tras ser propuesto por el PSOE, fue nombrado presidente de la Asociación de Comarcas Mineras (Acom), prácticamente con la unanimidad de todos los ayuntamientos que forman parte.

Con su experiencia como trabajador minero y alcalde de cuenca, Rivas inicia con decisión y optimismo una etapa en la que lo importante para él es tener responsabilidad a la hora de abordar la situación que atraviesan las comarcas mineras tras el cese de la actividad, con la colaboración de los gobiernos central y autonómicos.

Propuesto por el PSOE y elegido por unanimidad presidente de Acom, ¿cómo recibe este nombramiento?

Con una importante responsabilidad y también con honor, porque para alguien que es minero, que viene de tradición minera y que pertenece a un municipio tan minero como es Villablino, representar a todos los municipios mineros es una carga de rensposabilidad y un honor a partes iguales, algo que he vivido durante los últimos cuatro años desde la ejecutiva permanente y que ahora me toca encabezar un proyecto y una nueva idea de cómo tiene que transformarse Acom y de cómo tiene que trabajar durante los próximos cuatro años.

¿Cuál es esa idea?

Principalmente, afrontar con mucha responsabilidad la situación en la que estamos. Es evidente la situación prácticamente nula en la que vive el sector, salvo la parte de minería pública que tiene una pequeña prórroga, pero vamos también hacia el final de la misma. Por lo tanto, tenemos que afrontar y liderar esa transición ecológica que se nos ha impuesto a pesar de no ser deseada y eso habrá que hacerlo conjuntamente con las comunidades autónomas y con el gobierno central, porque hay que tener una idea pero los ayuntamientos tienen que ser partícipes de todas las decisiones que se tomen.

El anterior presidente, Alider Presa, inició un camino de diálogo con el Gobierno, ¿es una línea que se quiere mantener?

El gran trabajo que hizo Alider como presidente fue poder tener un trabajo constante con el Ministerio y con todos aquellos que tienen que tomar las decisiones, algo que no habíamos conseguido en legislaturas anteriores y para lo que estaba costándonos mucho tener un interlocutor válido. Ese trabajo se tiene que seguir manteniendo porque es fundamental, no podemos hablar de inversión o proyectos si no hay un diálogo constante con quien tiene que hacer esas inversiones.

En ese sentido, ¿cómo afecta a Acom la situación de inestabilidad política?

Afecta de una manera importante porque sin partidas presupuestarias no se puede tomar acción. Este gobierno había tomado la decisión de hacer una transición ecológica con un modelo muy concreto y especialmente apoyado en las directrices europeas, por lo que lo importante es que se establezca una idea clara y que, independientemente del gobierno que esté en la nación se mantenga. Hay que recordar que llevábamos ocho años esperando a que se cumpliera el Marco de Actuación del Carbón y tenemos que ir a una prórroga de dos años para poder verlo cumplido, eso no puede volver a pasar, los cumplimientos de los acuerdos firmados tienen que darse año tras año y para ello tiene que haber una responsabilidad.

¿Cuál sería el papel de los gobiernos autonómicos?

Evidentemente, tienen que ser aliados dentro de esta transición porque ellos también tienen mucho que decir y mucho que aportar, tienen la posibilidad, por ejemplo en Castilla y León, de llevar a cabo un Plan de Dinamización, aunque hay que hacer planes más reales que de verdad dinamicen las zonas. No podemos engañar a la gente con nombres que suenan muy bien pero que después a la hora de la verdad no tienen eficacia y si la van a tener será a largo plazo. Tenemos que tomar actuaciones que sean concretas y de carácter inmediato, para lo que las comunidades autónomas tienen la primera palabra.

Una vez nombrado presidente de Acom, ¿cuáles son los primeros objetivos?

La hoja de ruta tiene que partir con hablar con las comunidades autónomas para que los presidentes de impliquen directamente en la transición y en apoyar la toma de decisiones de cómo afrontar la economía de los municipios mineros. También tenemos que contar con los sindicatos, tener acuerdos comunes y retomar las reuniones con diferentes Ministerios una vez que haya un gobierno que espero que sea solvente y pueda dar soluciones reales a los problemas que tenemos.

Sarah Burrow abogaba esta semana en León por la educación de los mineros para que no se queden fuera de la transición energética, ¿pasa por ahí la solución?

Es verdad que a los mineros y a las familias haya que darles una formación, hay que buscar que esa formación tenga alternativas en las zonas mineras. No podemos de nuevo formar a nuestros trabajadores para que vayan a ejercer una labor en otra zona, cuando el objetivo claro es que los municipios mineros no se mueran.

¿Qué es lo que necesitan ahora estos municipios?

Lo primero que está en la mesa es aclarar los contratos de transición, que sepamos dirigilos y que los ayuntamientos tengamos una idea de territorio, que no se mire el localismo de cada proyecto, sino tener una idea global. La mina se asentaba en un municipio y generaba economía en todos los limítrofes, esa es la idea que hay que tener, mirar qué proyectos pueden funcionar por territorios y apoyar para que se instale con un influencia positiva en todos los municipios que forman parte.

CCOO y UGT piden una negociación específica de transición en Castilla y León, ¿es necesaria?

Desde Acom siempre hemos defendido que los planes o cómo se tienen que afrontar los problemas hay que hacerlos identificándolos de forma individual. No existe el mismo modelo en Asturias, en Castilla y León, en Aragón, son territorios muy diferentes y se necesitan modelos aplicados a ellos. Por eso los contratos de transición tienen que enfocarse directamente en un territorio y marcar una diferencia entre unos y otros.

En cuanto al denominado 'Plan Marshall' que pondrá a disposición de los municipios 5.000 millones de euros en 2021, ¿hay confianza en que se lleve a cabo?

En Europa hay una preocupación por cómo afecta la descarbonización económica de los municipios mineros y tienen claro que hay que activarlo a través de inversiones. El problema es que esas ayudas están definidas en proyectos y no en ideas, por lo que tenemos que llegar al 2021 con los proyectos sobre la mesa, apoyados por las comunidades y autónomas y el gobierno central para que ese dinero se invierta para generar empleo, que es el objetivo fundamental. Para llegar vivos a ese 'Plan Marshal' hay que ejecutar acciones de forma inminente como la restauración y recuperación de zonas degradadas como bocaminas o pozos que están abandonados y pueden generar un empleo que puede generar estabilidad.

¿Hay ya algún proyecto que se pueda poner sobre la mesa?

Estamos analizando la situación, acabamos de conformar gobierno en ayuntamientos y comunidades autónomas y estamos esperando aún por un gobierno central, pero hay proyectos y modelos que funcionan en otras zonas dirigidos a energías renovables o apostando por proyectos turísticos. Hay que identificar el potencial de cada territorio y estar de acuerdo entre todos, por lo que es importante estar todos en las mesas de negociación, para hacer el balance de los proyectos.

A la hora de abordar proyectos y tomar medidas desde Acom, ¿beneficia ser alcalde de una comarca minera?

No solo eso, sino que también he sufrido como trabajador todo lo que ha sufrido la minería en estos últimos años, desde Eres interminables hasta huelgas y las condiciones en las que han quedado muchos compañeros con prejubilaciones, en las que hemos quedado otros que hoy somos excedentes de la minería o en las que han quedado los trabajadores de las empresas subcontratadas que se han quedado con una mano delante y otra detrás. Tengo la sensibilidad suficiente para saber trasladar esto a los foros que corresponde y para de verdad decir la situación real. Al final los municipios mineros, por orografía, estamos situados en unas zonas complejas y se nos ve desde fuera como un carbón sucio o negro sin ningún tipo de alternativa y un municipio minero es mucho más que la minería, significa una forma de ser y de vivir que hay que conservar y devolverles todo lo que han aportado al país en un momento en el que atravesaba una situación muy complicada.

Sin embargo, la situación es crítica para los municipios, ¿se puede revertir?

En política todo se revierte con partidas presupuestarias y ese es el objetivo. Acom no tiene una partida presupuestaria, pero tenemos claro que los gobiernos centrales y autonómicos sí las tienen. Se puede hacer, hay ejemplos en otros países en los que ha servido, como mínimo, para frenar la despoblación. Evidentemente el objetivo no es recuperar el punto en el que estábamos hace 20 años, pero sí lo es mantener esta población que existe ahora, que no nos muramos y podamos tener un futuro en que nuestros hijos se van fuera es por una decisión propia y no porque se vean obligados.

¿Hay optimismo para las cuencas mineras?

Tenemos que ser optimistas, mi carácter siempre lo ha sido y estos retos hay que afrontarlos con ello. Cuando tomamos la decisión de encabezar esta transición es porque creemos en las muchísimas posibilidades que tiene. Somos conscientes de que en las situaciones difíciles no hay que poner paños calientes, hay que ir hacia realidades, y como conocemos muy bien la situación, creemos que también se puede revertir y por eso apostamos por el optimismo, porque estoy convencido de que con unanimidad de criterios para dar soluciones a problemas comunes seremos capaces de salir adelante.