La Diputación considera que la central de Compostilla está en condiciones de «seguir activa»

Central de Compostilla./César Sánchez
Central de Compostilla. / César Sánchez

Ángel Calvo, vicepresidente de la institución provincial, cree que para que la térmica siga funcionando sólo se necesita «voluntad política»

EFEPonferrada

El vicepresidente de la Diputación de León, Ángel Calvo, ha defendido este jueves que la central térmica de Compostilla II, en la localidad leonesa de Cubillos del Sil, está en condiciones de mantenerse «activa».

Calvo y el candidato a la Alcaldía de Ponferrada por el PP, Marco Antonio Morala, han visitado este jueves a los trabajadores auxiliares de Compostilla II, cuyos empleos penden de un hilo al decretarse el cierre de la térmica, en el campamento en el que se encuentran a las puertas de la central.

Allí han apoyado su reivindicación y Calvo ha sostenido que una salida sería mantener viva la central «porque tiene condiciones técnicas para ello».

«Solo es necesaria voluntad política», ha recalcado el vicepresidente de Diputación, para quien bastaría con que «el Ministerio de Transición Ecológica no fuera un Ministerio de Transición Ideológica«.

Calvo, que también es alcalde del municipio de Páramo del Sil, donde da «por muerta ya» la central de Anllares, ha lamentado que allí los subcontratados ya estén sentenciados, y acusa al actual Gobierno de permitir a las eléctricas el cierre decidido unilateralmente.

El compromiso de Morala

Por su parte, Morala se ha comprometido con los empleados a conseguirles una salida laboral en Ponferrada si él llega a presidir la Corporación. «Nos agarraremos al hilo de esperanza que quede», ha apostillado.

Los trabajadores, por su parte, han lamentado que los políticos solo les usen para «sacarse la foto», según su portavoz, Alonso Roa, «sin que haya ninguna materialización de compromisos». Además, ha reclamado la implicación de los distintos partidos para obligar a Endesa a que cierre en junio de 2020, «y no en febrero de 2019», como había determinado.

Mientras, los 46 empleados de Maessa que negocian su despido decidirán acogerse a la solución de reubicación que aporta la empresa o llevar sus despidos al juzgado. Roa ha dicho que «es difícil la negociación» y ha augurado que los despidos serán efectivos el lunes.

«Se nos está vendiendo sin condiciones y con contratos del tiempo que ellos quieran», ha reprochado, y ha advertido de que al intentar reubicarles en otras firmas como Forestalia o para el trabajo de desmontaje de los grupos pero dentro de otro convenio se les quieren hurtar derechos.