El cielo abierto se encierra en La Robla

Los mineros de Peal, en su encierro en La Robla./Campillo
Los mineros de Peal, en su encierro en La Robla. / Campillo

Cuatro trabajadores de Peal, subcontrata de la Hullera Vasco Leonesa, reivindican su derecho de ser beneficiarios del Plan Social del sector

MIRIAM BADIOLALa Robla

«Somos parte del sector y se nos quiere dejar fuera como hasta ahora». Con estas palabras y una mezcla de indignación y tristeza, José Luis, Luis Alberto, Roger y Honorino, cuatro trabajadores de al empresa Peal, la unidad de cielo abierto de la Hullera Vasco Leonesa, iniciaron hoy un encierro indefinido en el Ayuntamiento de La Robla (León), con el que reivindican la incorporación de todos los trabajadores que cumplan los requisitos al Plan Social del sector.

Tras 30 años de explotación del cielo abierto por parte de la empresa, el presidente del comité, José Luis Villanueva, mostró su incomprensión ante la «mala interpretación» de la decisión 787 de la Unión Europea, en la que se tipifican los beneficiarios por costes excepcionales del Plan Social del sector, ya que establece que «las ayudas estatales se conceden a las empresas que lleven a cabo una actividad relacionada con la producción de carbón».

Así, el trabajador de Peal, la empresa del sector minero establecida desde 1986, apuntó que la plantilla cumple con todos los requisitos para percibir estas ayudas, ya que «cotizan en el Régimen Especial de Minería, están tipificados en el Cenae 05 y recogidos en Minas y en la Junta de Castilla y León» como «la única empresa que explota el cielo abierto».

Es por ello que el también delegado de USO señaló que se ha llevado una propuesta al Congreso «legitimando la incorporación de Peal al anexo», ante lo que «no han hecho ningún caso», ya que a pesar de «tener todos los derechos», existe «un agravio» entre los trabajadores de las distintas unidades de explotación, es decir, la minería de interior o el cielo abierto, así como «entre la subcontrata y la empresa matriz».

Además, según aseguró Villanueva, «más adelante de 2019, con la eliminación del céntimo verde o la devolución de las ayudas, no hay empresa que pueda continuar», lo que podría dejar a los 117 trabajadores de la subcontrata «en la calle».

Ante esta situación, protagonizan desde la mañana de este lunes un encierro indefinido en el Ayuntamiento de La Robla, lugar elegido por «su cercanía con la Hullera Vasco Leonesa, el Lavadero y la central térmica», que se mantendrá hasta que consigan algo, porque «el Ministerio está dejando fuera de las ayudas a trabajadores que cotizan desde hace más de 18 años en el Régimen Especial de Minería».

Un futuro muy incierto

Roger Melcón es de Pola de Gordón, tiene 55 años y trabaja como topógrafo de Peal desde 1990 en la explotación de cielo abierto de Santa Lucía de Gordón, donde realiza las diferentes mediciones y replanteos necesarios para al extracción de carbón.

«Llevo cotizando más de 35 años, de los que los últimos 18 lo he hecho en el Régimen de la Minería, y aún así estoy fuera de esas ayudas por costes excepcionales porque el Plan 2013-2018 recoge como beneficiaria a la Hullera Vasco Leonesa, sin especificar los operarios de Transportes Peal del cielo abierto de esa unidad de explotación», explicó.

Para Roger el futuro se plantea «muy incierto», ya que según aseguró «con las ventas previstas para 2019 sobra más de la mitad de la plantilla», lo que supondría que de 117 personas podrían sobran 70, «o incluso todas porque no hay nada vendido a partir del día uno de enero de 2019».

Mala reindustrialización

«Mi puesto de trabajo es minero, trabajo en la minería». Así define su desempeño profesional José Luis Villanueva, un roblano de 45 años que lleva trabajando en Peal desde hace 22 años, mientras que desde hace doce también ejerce como delegado de personal en USO.

«Ser minero es lo único que sé hacer, fuera de este sector me vería abocado a dejar el pueblo, mi casa hipotecada, coger a mi mujer y a mi hija e irme de aquí», lamentó, ante una situación en la que «debido al nulo futuro que le veo a la minería», debería reconvertirse «en algo en lo que no tendría ni idea».

Tras años y años de inversiones para la reindustrialización de las cuencas mineras, Villanueva insistió en que en la comarca de La Robla, «fuera de lo que es la mina te puedes caer muerto», ya que «aunque el dinero haya existido, no se ha utilizado como se ha debido», es decir, «creando puestos de trabajo».

Igualdad de condiciones

De Santa Lucía de Gordón procede Luis Alberto Pérez, de 45 años de edad, minero de exterior en el cielo abierto desde hace 17 años, «y sin saber hacer otra cosa», que lo único que pide es «que a la subcontrata se le apliquen las mismas condiciones que a la empresa matriz», es decir, la Hullera Vasco Leonesa, «porque hacemos lo mismo y cumplimos todos los derechos».

A nivel político, Pérez es el secretario general de la agrupación del PSOE en el Ayuntamiento de la Pola de Gordón, lo que le llevó a recordar que el nuevo gobierno aprobó en febrero una Proposición No de Ley para la modificación del Estatuto de los Trabajadores «para igualar las condiciones laborales entre subcontrata y empresa matriz».

Sin opciones a nuevo empleo

En una situación idéntica a la de sus compañeros se encuentra Honorino García, de 58 años, natural de Cimanes del Tejar, que trabaja en Peal desde hace 29 años. «Antes vivía aquí y por motivos familiares me fui a vivir a mi pueblo, donde las opciones de un nuevo empleo son aún peores que La Robla».

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