Las trabajadoras de ayuda a domicilio paran contra unas condiciones «realmente miserables»

Concentración de trabajadoras en Botines. / Noelia Brandón

El colectivo profesional se concentra en León para denunciar que «la patronal no escucha», a la vez que piden «un convenio digno y de calidad»

N. BARRIO León

Vuelven a salir a la calle para decir basta. Tras nueve meses con la renovación del convenio colectivo encima de la mesa, las trabajadoras de ayuda a domicilio de León aseguran que el desinterés de la patronal es «total».

Este motivo les ha llevado a concentrarse y protestar frente a la Diputación, una de las administraciones que cuenta con este servicio.

Numerosas trabajadoras culminaron su primera jornada de huelga del sector por la negociación del convenio colectivo en la Comunidad con una sonora concentración que llevaron a cabo en la plaza de Botines de la capital.

Con gritos, carteles y pancartas reclamaron «un convenio digno» y recordaron que «las calles son nuestras oficinas» y que «derecho no es caridad». El colectivo, que agrupa a más de un millar de empleados que atienden a más de 5.000 usuarios prevé un 'otoño caliente' si no alcanzan un acuerdo, según señaló la responsable provincial del sector de UGT, Pilar Fernández.

«Atendemos a personas dependientes con necesidades muy especiales y en las zonas rurales somos la tabla de salvación de usuarios que a veces no tienen más contacto con la sociedad que el que tienen con estos trabajadores», remarcó.

Por su parte, el líder autonómico de Podemos, Pablo Fernández, se sumó a la movilización, con la que hizo causa común la habitual concentración que jubilados y pensionistas llevan a cabo cada lunes para reclamar que se garanticen las pensiones y su revalorización.

Fernández manifestó su apoyo a estos trabajadores «inmersos en unas condiciones de extrema precariedad y apoyamos su reivindicación de un convenio que garantice un salario digno».

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