Dos territorios históricos y los «leoneses y castellanos»

Alfonso IX, rey de León./
Alfonso IX, rey de León.

El Estatuto de Castilla y León recuerda que la comunidad es fruto de la unión de dos «territorios históricos» fraguados sobre la cohexión de «leoneses y castellanos»

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El planteamiento evidenciado por el popular José Antonio de Santiago-Juárez, exconsejero de Presidencia y hoy concejal del Ayuntamiento de Valladolid, ha reabierto el debate sobre la capitalidad de Castilla y León.

Al contrario de lo mantenido por el hoy concejal no hay ni un solo argumento que sustente la pretensión de convertir a Valladolid en capital de la Comunidad. Ni un argumento social o histórico, pero quizá sí político.

El propio Estatuto de Autonomía evita hablar de una capitalidad y, si acaso, evidencia el peso de León dentro de la comunidad desde el mismo preámbulo. Y por encima de todo ello un apunte notable: Alfonso IX de León​ fue el último rey de León como 'reino independiente'.

El Estatuto recuerda que «la Comunidad Autónoma de Castilla y León surge de la moderna unión de los territorios históricos que componían y dieron nombre a las antiguas coronas de León y Castilla».

El Reino de León

Todo ello antes de advertir que «hace mil cien años se constituyó el Reino de León, del cual se desgajaron en calidad de reinos a lo largo del siglo XI los de Castilla y Galicia y, en 1143, el de Portugal».

«Durante estas dos centurias los monarcas que ostentaron el gobierno de estas tierras alcanzaron la dignidad de emperadores, tal como atestiguan las intitulaciones de Alfonso VI y Alfonso VII. El proceso de colonización del Valle del Duero durante los siglos IX y X, y el desarrollo de la vida urbana a lo largo del Camino de Santiago y la Vía de la Plata en este mismo tiempo, constituyeron hechos históricos que definen nuestra configuración geográfica, cultural y social«, recuerda el propio Preámbulo del Estatuto.

«Ya entonces, leoneses y castellanos ofrecieron al mundo ejemplos de respeto y convivencia entre las culturas diversas que poblaban estas tierras, ejemplos afianzados a menudo en los Fueros leoneses y en las costumbres y fazañas castellanas. Ya entonces, se pusieron los primeros cimientos de la futura organización municipal, con documentos como el Fuero o Carta Puebla de Brañosera (siglo IX), que puede considerarse con orgullo como el municipio más antiguo de España», también se advierte.

Primeras Cortes de la historia de Europa

«Ya entonces, brilló con luz propia la defensa de las libertades, cuando en 1188 se celebraron en León las primeras Cortes de la historia de Europa en las que participa el estamento ciudadano y en las que se documenta, como pacto entre el monarca y los estamentos, el reconocimiento de libertades a los súbditos de un reino, creando un precedente que tuvo más tarde su continuidad en las Siete Partidas del Rey Alfonso X «el Sabio» (1265) y que hoy, en esencia, pervive en las actuales Cortes autonómicas«, prosigue el Preámbulo.

A esos apuntes históricos se une el hecho de que, efectivamente, el actual sistema parlamentario naciera en León y hoy tenga el reconocimiento de la Unesco como «cuna del parlamentarismo».