Los sindicatos preparan una nueva movilización el 17 de febrero por el futuro de la provincia en La Robla

Xosepe Vega y Enrique Reguero, durante la rueda de prensa. / Noelia Brandón

Las manifestaciones volverán a sucederse en León hasta que desde el Gobierno y la Junta de Castilla y León no den pasos en firme para constituir la mesa de industrialización prometida

I. SANTOSLeón

Las movilizaciones serán la medida de presión de los sindicatos hasta que se ejecuten las promesas cumplidas. Así lo han anunciado este viernes CCOO y UGT tras una rueda de prensa sobre las negociaciones de los convenios colectivos de la provincia.

El 17 de febrero será la fecha elegida, aunque todavía no está confirmada, donde todo León volverá a la calle. La localidad elegida en este caso será La Robla.

El municipio se ha visto muy perjudicado en los últimos meses tras el anuncio del cierre de la térmica, la situación del centro de Formación Profesional Virgen del Buen Suceso y el desmantelamiento de la minería sin alternativas reales de futuro. Estas han sido las decisiones que han llevado a los sindicatos a convocar la manifestación en la localidad.

«Se llevará a cabo en La Robla por el deterioro que ha sufrido la zona», han asegurado los sindicatos que esperan todavía la mesa por la industrialización de León.

Promesas sin cumplir

«Ya hemos dado tiempo suficiente», aseguró Xosepe Vega, secretario general de CCOO, en relación a las promesas de la consejera de Economía y Hacienda. Tras las multitudinarias manifestaciones en León y en Ponferrada «el gobierno se comprometió a crear una mesa por la industrialización de León» pero los sindicatos critican que «pasan las semanas y los gestos son tibios».

Motivos más que suficientes consideran los sindicatos, así que tal como han afirmado «no nos queda más remedio que volver a la acción». Y así de hará.

Las movilizaciones comenzarán en La Robla, pero desde CCOO y UGT están pensando en «hacer un parón energético en la provincia» y a su vez organizar diferentes manifestaciones en todas las ciudades de la provincia de manera simultánea.

Desde los sindicatos han puesto el ojo sobre las «productoras de energía que viven del cuento» y han criticado a las empresas que tienen múltiples beneficios y que «no tienen responsabilidad social con nadie, empresas que eran públicas y que ahora solo saben enriquecer su bolsillo».