El dueño de un pub del Húmedo se enfrenta a pena prisión por empujar a una clienta y alega que estaba borracha

El dueño de un pub del Húmedo se enfrenta a pena prisión por empujar a una clienta y alega que estaba borracha

El acusado, que se enfrenta a un año de cárcel, empujó presuntamente a la mujer, que se tropezó con las escalares y se abrió una brecha en la cabeza

A.C.
A.C.León

El Juzgado de lo Penal nº2 de León juzgará el 20 de mayo al propietario de un bar del Barrio Húmedo acusado de un delito de lesiones tras empujar a una clienta, por lo que se enfrenta a una pena de un años de cárcel. El acusado, por su parte, niega los hechos y advierte que la presunta víctima se cayó como consecuencia de la ingesta de alcohol.

Según el escrito del Ministerio Fiscal, los hechos tuvieron lugar sobre las 4:30 horas del 12 de agosto de 2016 en un pub del Barrio Húmedo cuando el acusado, propietario del local, mantuvo un enfrentamiento con una clienta por acceder a la planta baja del local cuando se encontraba cerrado al público.

En ese momento, el acusado agarró por el brazo a la mujer para intentar expulsar del local, empujándola por la espalda cuando ésta empezó a subir las escalares, lo que le provocó que cayese de bruces sobre un escalón.

Como consecuencia de la caída, la mujer sufrió contusiones en el brazo izquierda y una herida inciso contusa en la frente, que requirió un tratamiento quirúrgico y que le mantuvo dos días de baja, quedándole como secuela una cicatriz de cuatro centímetros. Los gastos al Sacyl ascendieron a 101 euros.

El Ministerio Fiscal entiende que los hechos son constitutivos de un delito de lesiones, por el que solicita para el acusado un año de prisión, el pago de 2.130 euros en concepto de indemnización así como los gastos derivados de la atención médica.

Otros sucesos

Consumo de alcohol

Relato con el que se muestra disconforme la defensa, que reconoce que la mujer se cayó en el local de su cliente pero no consecuencia de un empujón sino por el estado «de inestabilidad al caminar y sostenerse de la mujer» como consecuencia de la ingesta de bebidas alcohólicas previamente en otros establecimientos.

En este sentido, niega que su cliente, tras once años de profesión, actuase violentamente, limitándose a requerirle que abandonase la zona del sótano a la que se había adentrado de forma improcedente y que además estaba cerrada al público con obstáculos para acceder a ella como eran dos estufas.

Además, la defensa incluye el relato de un testigo que presenció como la presunta víctima abandonó el local tirando voluntariamente objetos de la barra al suelo, así como del arrendatario del local, que tiene constancia que en ningún momento se ha vivido un incidente violento, siendo la personalidad del acusado la de una persona tranquila. Por todo ello, niega los hechos y solicita la libre absolución de su cliente.