El museo de San Isidoro revive

Las obras de rehabilitación del nuevo museo de San Isidoro de León, promovidas por la Fundación Montemadrid y el Cabildo y que permitirán ampliar el espacio expositivo de 1.200 metros cuadrados a 3.200, comenzarán en los próximos días

Imagen de las obras que en la actualidad se realizan en la fachada de San Isidoro.
E. PRESSLeón

Las obras de rehabilitación del nuevo museo de San Isidoro de León, promovidas por la Fundación Montemadrid y el Cabildo y que permitirán ampliar el espacio expositivo de 1.200 metros cuadrados a 3.200, comenzarán en los próximos días.

De hecho, este lunes, 29 de abril, tendrá lugar en la Colegiata la firma del acta de replanteo, documento mediante el que se aprobará el plan de seguridad y salud y que marca el inicio efectivo de las obras de rehabilitación para el nuevo museo.

Como han destacado desde la Fundación, San Isidoro de León es una de las joyas arquitectónicas de España y contiene uno de los tesoros medievales más importantes de Europa, con piezas como el cáliz de doña Urraca o las pinturas románicas del Panteón Real.

De las 2.000 personas al año que visitaban el Museo Panteón cuando fue inaugurado a finales de los 50 se ha pasado a más de 100.000 visitantes en los últimos años, a pesar de que las condiciones de acceso, seguridad, conservación, tránsito de personas y de comunicación a nuevos públicos «no son las idóneas», han admitido.

Montemadrid

La rehabilitación del Museo que ahora se pone en marcha, junto al Plan Museológico, el otro «gran pilar» para la gestión del futuro San Isidoro en el que trabaja la Fundación Montemadrid, solucionará «muchos de los déficits que ahora tiene la institución y añade mejoras que convertirán a San Isidoro en un referente museístico», entienden.

El proyecto básico de museografía presentado por Fundación Montemadrid nace de una serie de necesidades, como problemas de accesibilidad, seguridad, conservación preventiva, estacionalidad, entre otras, detectadas en los estudios realizados sobre el actual museo.

De cara a buscar soluciones para déficits «tan complejos» en un espacio protegido, la Fundación ha contado con expertos como Juan Pablo Rodríguez Frade, Premio Nacional de Restauración y autor, entre otros, del Museo de la Alhambra o del recientemente inaugurado Museo Arqueológico Nacional, e Isidro Bango, catedrático de Historia del Arte Antiguo y Medieval de la Universidad Autónoma de Madrid.

Nuevo Proyecto

El nuevo proyecto, que amplía el espacio expositivo de 1. 200 metros cuadrados a 3.200, se ha conformado a lo largo de los siglos. Podrán visitarse nuevos espacios como la escalera renacentista, el adarve de la muralla o las galerías altas del claustro procesional, además de piezas «de incalculable valor» no expuestas actualmente como el Pendón de San Isidoro o el ajuar funerario de la infanta doña María.

Este plan museográfico se incluye dentro de un plan museológico más complejo que contempla aspectos como seguridad, investigación, gestión económica, comunicación y difusión.

Los criterios museográficos generales que se han aplicado en dicho plan se basan en la racionalidad en el diseño del museo en atención a su naturaleza y a las posibilidades económicas de la Colegiata; y con el máximo respeto a las fábricas históricas del edificio, cumpliendo la normativa de accesibilidad, evacuación y seguridad.

También se pone especial atención a las medidas de conservación preventiva de las piezas y la arquitectura, y, por último, la elección de un lenguaje museográfico formalmente austero, han destacado desde la Fundación.

Acceso provisional

Con el inicio de las obras quedará clausurado al acceso tradicional al museo por la Plaza de San Isidoro, por lo que el nuevo acceso temporal se hará por la Plaza de Santo Martino desde este mismo viernes 26.

La recepción provisional quedará situada en el gran zaguán de la residencia de canónigos. De ahí se pasará al claustro procesional donde podrán verse como hasta ahora las capillas, el tesoro en la capilla de Quiñones y el Panteón Real.

Pese a que por motivos de seguridad la nueva visita durante la mayor parte del período de obras no podrá acceder ni a la biblioteca, ni a la cámara de Dª Sancha, la sala de la torre donde se expone el cáliz de Dª Urraca esté permanentemente abierta, subiendo las visitas a través de la escalera monumental del XVI y recorriendo la galería superior.

Limitación en la zona de aparcamiento

Esta nueva entrada provisional ha precipitado la eliminación de coches en el patio de acceso al conjunto isidoriano por la Plaza de Santo Martino, cuyo estacionamiento ofrecía una «pobre imagen cultural y turística», destacan desde la Fundación.

De este modo, aunque se permitirá la carga y descarga para clientes del hotel, el estacionamiento sólo será posible en la antigua huerta de la calle de la Abadía. A tal efecto se ha decidido encargar un proyecto de remodelación «blanda que desde el máximo respeto ambiental ordene el aparcamiento, dignifique al tiempo este espacio trasero y recuerde su uso histórico como huerto».

A la firma del viernes asistirán Juan Pablo Rodríguez Frade, director facultativo de la obra; Julio Macías, director de ejecución y coordinador de seguridad y salud; Andrés Valdés, representando a la empresa contratista Decolesa; Gabriel Morate, responsable de patrimonio de la Fundación Montemadrid y director del plan museológico del nuevo museo, y Francisco Rodríguez, Abad de la Colegiata.

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