Alonso: «Tronco nos rompía las puertas de la oficina, es un señor violento y nos hace la vida imposible»

Victorino Alonso, a su llegada a la Audiencia este jueves. /Campillo
Victorino Alonso, a su llegada a la Audiencia este jueves. / Campillo

El empresario minero carga contra la acusación en su alegato final | El exalcalde de Villablino, Guillermo Murias, señala que los argumentos de fiscal y acusación «son pamplinas»

Nacho Barrio
NACHO BARRIOLeón

Una vez expuestas las conclusiones en la cuarta y última jornada del juicio por El Feixolín, era turno de los acusados para utilizar su derecho a la última palabra.

Así, el empresario minero Victorino Alonso defendió lo señalado por su letrado («está todo perfectamente claro», afirmó), al tiempo que estimó que, concretando lo hablado el jueves, «el señor Arias Tronco nos ha roto las puertas de la oficina, es un señor violento y nos ha hecho la vida imposible durante estos años». Del mismo modo aseguró que «pedía un millón de euros por su finca, a lo que yo le respondí que estaba loco».

José Tascón evitó hacer declaraciones, mientras que el exalcalde de Villablino, Guillermo Murias, lamentó no entender que «después de cuatro días las conclusiones de fiscal y acusación se mantenien en lo mismo que el primer dia, lo que me parece un insulto a la inteligencia».

En esta crítica, esgrimió que «el relato de los hechoses muy simple. Aquí hay un empresario con métodos más o menos mafiosos, un alcalde que trabaja al servicio del mafioso y un 'corre ve y dile', todos contra una persona indefensa que sufre las barbaridades».

Tras la ironía, afirmó que «en el tema del Feixolín vivimos una etapa complicada con multitud de problemas, no hubo un contubernio y si yo me pregunto, ¿qué hubiese ocurrido si en el año 95 el Ayuntamiento hubiese parado la explotación por un problema de partes?».

Por último cargó contra fiscal y acusación, declarando que sus argumentos «fueron pamplinas».

El caso está visto para sentencia.