El militar leonés en activo acusado del acoso a menores con fines sexuales niega los hechos pese a la carga probatoria

Efectivos de la Guardia Civil examinan un ordenador con contenido pornográfico./
Efectivos de la Guardia Civil examinan un ordenador con contenido pornográfico.

El acusado no ha reconocido los hechos y la defensa alega que no se ha guardado la 'cadena de custodia' en las pruebas | La Guardia Civil relata el abundante material sexual localizado en su ordenador y la acusación pide cuatro años de cárcel por cada uno de los dos casos denunciados

J.C.León

Para la acusación no hay duda: el militar que este jueves se ha sentado en el banquillo del Juzgado de lo Penal número 1 de León es culpable de delitos de coacciones y posesión de pornografía infantil. De ahí la petición de cuatro años de cárcel por cada uno de los dos casos denunciados.

Ante el juez los testigos han desgranado una amplia carga probatoria visible en los testimonios de los guardias civiles que intervinieron el ordenador del acusado y en el que se localizó importante material sensible, con fotos de las menores a las que con anterioridad habría acosado con fines sexuales.

Igualmente comprometido para el acusado resultaban las conversaciones de whatsapp y el uso de las redes sociales que sirvieron para llegar a las entonces menores.

Fotos y vídeos sexuales

En la declaración las testigos, hoy mayores de edad, han reconocido que las fotos localizadas en el ordenador del acusado eran suyas y que fueron enviadas bajo presión y amenazas.

Según ha relatado la abogada de la acusación a leonoticias, Pilar Pérez, en el periodo comprendido entre 2013 y 2016 el acusado -que supera los 30 años de edad- contactaba con las víctimas en las redes sociales a través de varios perfiles falsos entre los combinaba personalidades varias, incluida la de una mujer que actuaba como «celestina».

Una vez ganada la confianza amenazaba a las menores con sus propios comentarios y las chantajeaba a cambio de fotos y vídeos de contenido sexual.

Apoyo judicial

Ocurrió así, según el relato de la acusación, hasta que una de las víctimas optó por contar lo sucedido a su familia presentando la correspondiente denuncia. La acusación de Pilar Pérez representa a dos de las víctimas mientras que la Fiscalía apunta a un tercer caso, además de un cuarto reconocido pero que nunca planteó denuncia.

Para la acusación es necesario la trascendencia de casos de este tipo en el que se amenaza a jóvenes a través de las redes para que «se vea que hay que denunciar y que cuentan con el apoyo de la Justicia».

Seis horas de juicio

El hecho de que los sucesos ahora juzgados sean anteriores a 2015 conlleva que el acusado no podrá enfrentarse a un delito de ciberacoso, tipificado con posterioridad a esa fecha.

La defensa del militar hoy en activo ha impugnado los informes y ha denunciado la violación de la cadena de custodia al mismo tiempo que el acusado no ha reconocido los hechos.

El juicio, que se ha extendido durante seis horas en su primera sesión, continuará este viernes con la declaración de los forenses y las conclusiones de las partes.