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León se escribe con 'Orgullo'

Decenas de personas salen a la calle, y combaten el calor, para participar en la manifestación del Día del Orgullo LGTBI+ y explicar que el amor no entiende de sexos | Los jóvenes recorren la ciudad y llenan de 'arcoiris' las principales arterias del centro en una marcha reivindicativa

Un par de personas participan en la marcha de este 28 de junio. / Noelia Brandón
Rubén Fariñas
RUBÉN FARIÑASLeón

«Una vez estaba besándome con mi novia y nos gritaron cerdas, guarras, iros a casa». «Una vez se pusieron a perseguirme sólo por ir de la mano con una chica». «Un compañero le dijo: márchate, das asco, vas a manchar la clase; y le llamaron payaso y maricón de mierda».

Por todos estos motivos y muchos más, por la defensa de sus derechos y por el respeto y la igualdad entre todos. Decenas de personas han salido a la calle para gritar a León su condición sexual, o la de sus amigos y familiares, y recordar que cada uno es libre de optar por su condición sexual.

«Le dije a mis padres que era bisexual y me castigaron. Yo me fui de casa pero acabé volviendo. Piensan que los bisexuales son trastornados,que no saben lo que quieren porque Dios nos hizo a todos heteros», confesaba una de las jóvenes durante la marcha reivindicativa.

Ataviados con banderas, camisetas y abanicos con la bandera arcoiris, estos jóvenes han combatido el intenso calor para celebrar su orgullo y denunciar los abusos de una sociedad que necesita avanzar.

Otro caso de homofobia la vivía una chica con su novia, que por el mero hecho de estar de la mano en la piscina tuvieron que sufrir a un grupo de intransigentes:«Se acercaron a decirnos que nos fuéramos porque había niños»

Con motivo del Día del Orgullo LGTBI+, diferentes asociaciones han querido dejar plasmado su sentimiento, su amor por las personas, más allá de su género, y que el amor es libre, gratuito y no entiende de condiciones.

Y como reflexión final la de otra de sus protagonistas. Un joven, reconocidamente bisexual, ponía sensatez al sentimiento: «Estas cosas hay que cambiarlas. Somos personas, todos iguales, da igual si te gustan hombres o mujeres, si somos chicos o chicas. Esto ocurre en el siglo XXI y no en el XIX. No pueden repetirse este tipo de cosas».