Genarín revoluciona León

Miles de personas, cerca de 20.000 a lo largo de todo el recorrido, se citan para arropar al personaje más pendenciero de la historia de León, 'Genarín' | Euforia, 'pasión genariana' y mucho orujo en la procesión pagana más famosa del planeta

Genarín, durante su recorrido por las calles de León. / I. Santos
SANTIAGO FERNÁNDEZ | J.C.León

Sea por tradición, por fidelidad, por admiración o por el enorme afecto que provoca el orujo, lo cierto es que hoy por hoy a 'Genarín' le sigue una legión de fieles, que ni la lluvia ha sido capaz de disminuir.

Y lejos de disminuir, se incrementa. Podrá haber más o menos ausencias, pero llegada la medianoche del Jueves Santo y en los primeros pasos de la madrugada del Viernes Santo las calles de León se convierten en un procesionar de fieles simpatizantes de este singular personaje.

Algo tiene Genarín que cautiva. Esa mezcla de personaje caótico aderezada con una historia que suma todo tipo de vicios parece calar entre los más jóvenes. Tanto, que su procesión pagana ha alcanzado en la madrugada de este 'Viernes Santo' cotas desafiantes y que se imponen a la lluvia, el viento.

Riada de fieles

Cerca de 20.000 personas se han dado cita a lo largo del peregrinar de Genarín por las calles de la capital, principalmente en el casco histórico.

Una hora antes de que hasta la Plaza del Conde Luna llegaran los protagonistas de este singular acto procesional, en el que la figura del 'santo Genaro' es tan importante como el licor que se reparte entre los presentes, ya era imposible caminar en esa zona de la ciudad.

Fue llegar el 'putero y pellejero' Genarín, junto a sus personajes, y una especie de locura colectiva invadió toda la plaza. Genarín y sus cofrades, la muerte, una barrica y una mujer de mala vida ('La Mocha'), además de 'manolas genarianas', han llevado a que el público estallara en vivas a este pendenciero personaje, al alcohol que lo alimentaba, y a proferir todo tipo de proclamas.

Evangelistas

La obra iniciada por 'cuatro evangelistas' [Paco Pérez Herrero, mecánico dentista y poeta que hizo resurgir la tradición tras los años de censura; Luis Rico, aristócrata bohemio; Nicolás Pérez, árbitro de fútbol y agente comercial quien plantó los ajos en las porterías de La Puentecilla en los mejores años de la Cultural y Deportiva Leonesa; y Eulogio 'El Gafas', taxista, uno de los evangelistas más prolijos en la creación literaria entorno a Genarín y sus aficiones] ha vivido este jueves un nuevo 'éxito': Genarín, un personaje calificado 'de tercera' en la época, ha revivido entre los mortales.

Es el milagro de Genarín, un hombre de leyenda, que tras el encuentro con sus fieles ha recibido en la muralla en la que falleció pan, queso y una naranja, alimento para un largo año en el que de nuevo volverá a procesionar.

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