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Las frenéticas 24 horas que revalorizaron el futuro político de Antonio Silván en el seno del PP

Antonio Silván y Juan Vicente Herrera, en el Hotel Marriot, a la conclusión del congreso./Juan Lázaro
Antonio Silván y Juan Vicente Herrera, en el Hotel Marriot, a la conclusión del congreso. / Juan Lázaro

El alcalde de León sale altamente reforzado tras apostar por Pablo Casado en la antesala del congreso de los populares y verse incluido en el comité ejecutivo del partido | Así fueron las horas clave que dan un vuelco a su carrera política

J.CALVOMadrid

La figura política de Antonio Silván Rodríguez (León, 1962) ha sufrido una incuestionable transformación en el congreso extraordinario del Partido Popular (PP). En apenas 24 horas el también alcalde de León ha recuperado presencia, capacidad e influencia en el terreno político dentro de las filas populares.

«Así son las cosas en la vida política y así son las cosas en los partidos, que son organismos vivos y en movimiento», se razonaba en los pasillos del Hotel Marriot Auditorium de Madrid.

El congreso de Madrid

Silván abandonaba los pasillos de este escenario congresual visiblemente revalorizado. 'Encajonado' en los últimos meses en el escenario político, limitado en cualquier capacidad de actuación en el seno de las filas populares, y convertido en 'uno más' del PP, la realidad hoy es bien diferente tras una 'transformación relámpago' que le lleva de nuevo a la primera línea de la formación política en la que ha militado desde hace décadas.

Fueron dos días clave para el PP, pero mucho más para Antonio Silván. La distancia entre el político leonés que entró al Hotel Marriott y quien abandonó a primera hora de la tarde el auditorium principal es simplemente sideral.

La jornada clave

La jornada del viernes resultó clave para el nuevo futuro político del actual alcalde de León. Mientras los delegados del PP por León se citaban para una cena en común Silván, de la mano de Juan Vicente Herrera, acudía a una reunión con Pablo Casado. Allí Herrera remarcó las virtudes políticas de Antonio Silván, la necesidad de que éste fuera un activo sólido en Castilla y León, y su capacidad de servicio al partido y al entonces aún candidato. Herrera remarcó con vehemencia la necesidad de hacer del político leonés un elemento determinante a nivel político en la Comunidad.

Para Juan Vicente Herrera no había dudas: Silván tenía que estar en la lista de Casado. De algún modo el hoy presidente de la Junta de Castilla y León tenía una 'espina clavada' con el alcalde de León, a quien apadrinó sin éxito en su carrera hacia la dirección autonómica del partido y en la que fue abiertamente derrotado por Alfonso Fernández Mañueco.

Era viernes noche. Fraguado el acuerdo y tras una larga noche de reflexiones, a las ocho de la mañana del sábado los primeros compromisarios que se dejaban ver por los pasillos del Hotel Marriot advertían de una de las 'jugadas políticas' más inesperadas de la cita congresual.

- «¿Ya lo sabes? Silván va en la lista de Casado», se advertía con sorpresa.

leonoticias, el único medio

leonoticias, el único medio leonés que acudió a la cita congresual, avanzaba la decisión de Silván, su arriesgada apuesta por posicionarse de una forma decidida en la antesala de una elección clave (hasta ese momento sólo un popular leonés, el diputado provincial Genaro Martínez Ferrero. se había posicionado a favor de Pablo Casado participando en el vídeo #yoconpablo) y su decisión de jugarse el futuro a un 'todo o nada' que provocó no pocas críticas en esas horas.

La posición de Silván fue recibida con sorpresa en una parte del PP leonés, con un serio enfado en otra y con incredulidad en la mayoría. Pero Silván, que hasta entonces se veía al fondo de la carrera política lo tenía claro: era el momento, había que arriesgar y en último extremo ya no tenía nada que perder porque él -entonces- estaba fuera del escenario.

El animoso empuje de Juan Vicente Herrera e incluso de José Antonio de Santiago Juárez e incluso de García Tejerina le había hecho tomar seguramente la decisión más importante de su carrera política.

Lanzada la moneda al aire solo tocaba esperar al recuento de las votaciones. Las horas fueron tensas hasta el momento final: victoria de Pablo Casado con 1701 votos (57,2%) frente a los 1250 (42%) de la exvicepresidenta. Silván, resultado en mano, levantó los brazos y aplaudió al nuevo líder de los populares, un aplauso que escenificaba el éxito de su candidato, pero también la victoria política personal que relanza su carrera.

El nuevo Silván

El Silván de hoy, a nivel político, nada tiene que ver con el de la pasada semana por mucho que antes y ahora permanezca en el seno del comité ejecutivo del partido. No es lo mismo. Entonces acompañaba hoy ejerce como miembro de la dirección del partido tras una acción decidida y exitosa (la victoria de Soraya, con seguridad, le habría anulado por completo). Hoy, y es una evidencia, ninguna decisión de calado se podrá tomar ya sin valorar su punto de vista. Él, como Casado, era el ganador.

- «Enhorabuena», le espetaron a la conclusión del congreso sus colaboradores.

Silván, prudente, evitó euforias y se limitó a dos mensajes. El primero de ellos para Pablo Casado.

- «A la órden», le dijo con una sonrisa y gesto militar al nuevo líder del partido.

El otro fue para sus compañeros de partido.

- «Da igual a quién se haya votado. Todos somos uno. Ahora, a trabajar. España necesita al PP», sentenció.

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