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Ferraz confirma 'ajustes' en las listas por León y respalda a Ibán García ante la propuesta local

El secretario federal de Cultura y Deporte del PSOE, Iban García./Rubén Cacho
El secretario federal de Cultura y Deporte del PSOE, Iban García. / Rubén Cacho

La decisión de la Federal es «firme y dentro de la normalidad en la vida política de un partido», según fuentes de la dirección nacional | La apuesta por García del Blanco siembra interrogantes sobre la ubicación final de Javier Cendón, secretario general provincial | La Agrupación Provincial del PSOE en León no da el caso por cerrado

J. CALVO | PAULA DE LAS HERASLeón | Madrid

«Es una decisión tomada en firme dentro de la normalidad en la vida política de un partido político». Con esa frase fuentes de Ferraz de absoluta solvencia describen un paso ya dado y al que tan solo le falta tomar curso oficial el próximo jueves: Ibán García del Blanco será 'número 1' en la lista del Congreso de los Diputados por León.

«Siempre puede haber un cambio de última hora pero lo cierto es que hoy (por este lunes) la decisión está tomada», han remarcado las mismas fuentes.

Ibán García del Blanco asumirá la cabeza de cartel de cara a la cita electoral del 28A con el respaldo personal de Pedro Sánchez, con el que mantiene una relación personal de máxima confianza.

Centrada la decisión al PSOE de León tan solo le queda hoy dibujar un nuevo escenario para su secretario provincial, Javier Cendón, quien el pasado viernes recibía el respaldo de la militancia para ocupar el puesto que pasará a ocupar el hoy presidente de Acción Cultural Española (AC/E) y secretario federal de Cultura del PSOE.

Firme sí, pero no tanto

Cendón, inicialmente, no contempla ocupar el 'número 1' en la lista al Senado y sus opciones el 28A pasa por caer relegado a puestos inferiores en las listas al Congreso o simplemente abandonar las listas electorales.

Mientras en Ferraz el 'asunto León' se da por resuelto el análisis local no parece tan definitivo. De momento «silencio y a la espera». Se acatará lo que ordene Ferraz pero hasta el jueves se admite que todo es posible.

«No es fácil llevar la contraria a las bases», se advirtió días atrás. Y de ahí que se mantenga cierta esperanza de que finalmente la dirección nacional recapacite y corrija «el error de imponer un candidato».

De este modo la dirección del PSOE tendrá que tirar de galones para imponer, el próximo fin de semana, su criterio y corregir la decisión de los militantes sobre las listas electorales al Congreso y el Senado en una decena de provincias.

Una cifra moderada. El secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos, realizó este lunes una «valoración positiva» del proceso después de años de rencillas internas y se felicitó por el cambio de clima. «No ha habido como en otras ocasiones traslado hacia afuera del conflicto», presumió.

28A y 26M

Ábalos achacó la relativa paz interna a un hecho clave: «Todos somos responsables y conscientes de que el 28 de abril tenemos elecciones pero el 26 de mayo también», dijo en alusión a las generales del mes próximo y las autonómicas y municipales del siguiente. A esa necesidad de remar en la misma dirección se une el saber que las encuestas sonríen a la formación hasta el punto de atribuirle, en algunos casos, hasta 55 escaños más que en 2016, lo que reduce la necesidad de dar codazos. Pero aun así, no todo el monte es orégano.

Pedro Sánchez no sólo quiere que todos los ministros -salvo la de Economía, Nadia Calvino, que declinó la propuesta y el de Exteriores, Josep Borrell, que encabeza la lista europea- formen parte de las candidaturas provinciales, también está decidido dar cabida a los miembros de su ejecutiva y eso ha generado problemas en, al menos, Palencia, León, Zaragoza, Teruel y cuatro provincias andaluzas, Sevilla, Cádiz, Córdoba y Almería.

Tensión pendiente

La cuestión es especialmente relevante en lo que respecta a Andalucía y el conflicto más simbólico se da en Sevilla tanto por el orden en el que se ha colocado a los afines a Sánchez en la lista como por la negativa de la dirección regional a sacar de ella a Antonio Pradas, hasta ahora el hombre de Díaz en el Congreso. El jefe del Ejecutivo no le quiere en su grupo parlamentario porque desempeñó un papel decisivo en su caída a los infiernos en 2016, cuando fue forzado a dimitir como secretario general.

La disputa ha aflorado las tensiones entre el líder del PSOE y Díaz. Pero en Ferraz se frotan las manos. Creen que el acuerdo en cuatro de las ocho provincias andaluzas demuestra que la antaño todopoderosa presidenta de la Junta pierde fuelle. «Es evidente -subrayó Ábalos- que no ha habido una expresión de toda la federación en un sentido».