España «desprecia» las lenguas cooficiales e incumple la publicación de la Constitución en llionés o bable

España «desprecia» las lenguas cooficiales e incumple la publicación de la Constitución en llionés o bable

Compromís afirma que se ha vulnerado la disposición final de la Constitución al no publicarse el texto en todas las lenguas de España y acusa a PSOE y PP de aplicar una política de de discriminación lingüística

LEONOTICIAS

El portavoz de Compromís en el Senado, Carles Mulet, ha hecho público este sábado el que es para la formación una muestra palpable del desprecio que han practicado los sucesivos gobiernos centrales a las lenguas minoritarias del Estado español.

Mulet recuerda que a parte de las lenguas cooficiales, existen otras reconocidas oficialmente, que por lo tanto son lenguas españolas. Y por ello, advierte que España «ha estado incumpliendo» la carta europea de lenguas minoritarias o el artículo 3.3 de la Constitución, que establece que la riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección.

El portavoz de Compromís ha remarcado que desde la aplicación de la Constitución, tanto PP como PSOE han impedido, en mayor o menor grado, que esta riqueza lingüística, pueda llegar a la cooficialidad en los respectivos estatutos de autonomía (como marca el punto 3.2 de la CE), o incluso yendo más allá, «la disposición final de la CE dice que entrará en vigor el mismo día de la publicación de su texto oficial en el Boletín Oficial del Estado.

Se publicará también en las demás lenguas de España (publicadas en los suplementos del «B.O.E.» de 29 de diciembre de 1978, las versiones en lenguas Balear, Catalana, Gallega, Valenciana y Vasca). A pesar de ello, continúa Mulet, se ha estado incumpliendo esta disposición, ya que lenguas que sí gozan de cooficialidad y no incluidas en esa primera remesa, como el caso del aranés, o lenguas reconocidas oficialmente en sus respetivos estatutos de autonomía, como el aragonés, asturiano o leonés (de la misma manera que se habla de balear, catalán o valenciano), u otras como el extremeño( 5000 hablantes), el tamazigh de Melilla, el árabe de Ceuta, el caló de los gitanos».

Mulet, de acuerdo a esta disposición final, preguntó al Gobierno por las ediciones de la Constitución española que ha editado la Administración General del Estado en idioma aragonés, aranés, leonés o asturiano desde su publicación, con qué tirada, presupuesto y distribución.

«La respuesta del Gobierno no deja dudas; no se ha respetado la Constitución«. En relación con las preguntas de referencia, cabe señalar que el Gobierno ha consultado las bases de datos del Sistema de Gestión para la Coordinación de las Publicaciones Oficiales y el Catálogo de Publicaciones de la Administración General del Estado (AGE), que contienen información sobre publicaciones desde el año 2001, así como los Programas Editoriales desde el año 1997 hasta el año 2000 y respecto a los años anteriores, los catálogos de la Biblioteca Nacional y de otras bibliotecas públicas.

El resultado de estas búsquedas es que no se han localizado referencias a la edición de la Constitución Española por la AGE en los idiomas leonés, asturiano, aragonés y aranés. Únicamente se han localizado referencias a ediciones de la Constitución Española, realiza das por la AGE, en las lenguas oficiales: español, gallego, catalán, valenciano, vasco y mallorquín. Por otro lado, tras la consulta de los catálogos de distintas bibliotecas, cabe indicar que sólo se han localizado referencias a ediciones de la Constitución Española en asturiano y leonés, todas ellas realizadas por organismos pertenecientes a la Administración Autonómica y Local.

Para Mulet, «los gobiernos del PP y el PSOE han aplicado una política de discriminación lingüística, donde hay lenguas españolas de primera, lenguas españolas de segunda ( atacadas y menospreciadas por la derecha como hemos visto en el País Valencià con el continuo ataque a la normalización lingüística del valenciano) y lenguas de tercera, que son sistemáticamente menospreciadas«.

Incumplen , continúan, el punto 3.3 de la Constitución, ya que ni las protegen ni las ponen en valor, y también el último punto del texto constitucional, al no publicar ese mismo en todas las lenguas españolas; no limita la disposición a las cooficiales, habla de todas. «Puede parecer un hecho anecdótico, pero es paradigmático del desprecio del PP y el PSOE a las lenguas minoritarias, a las que llevan décadas despreciando, y ese desprecio es empobrecer culturalmente la pluralidad del Estado»