El Divino Obrero, orgullo de barrio

Con motivo de la festividad del Primero de Mayo, los vecinos del Ejido y la Hermandad de Jesús Divino Obrero celebran su tradicional procesión, que desde 1955 sirve como petición para que no falte el trabajo en el barrio y como testigo de la fiesta de este rincón de la capital leonesa

Procesión de Jesús Divino Obrero, con motivo del 1 de Mayo. / Sandra Santos
RUBÉN FARIÑASLeón

Tambor templado y Marcha Real. Así continuaba una mañana de fiesta en el barrio del Ejido, que previamente había comenzado con el tradicional desayuno de sopas de ajo y torreznos, regados con café y vino.

Los vecinos de la barriada leonesa tenían una cita con el joven del martillo y del madero y su Hermandad de Jesús Divino Obrero, que regresaba a la calle como cada año por este Primero de Mayo.

La festividad del trabajador despertaba a las gentes de la zona y sacaba a la calle a esta talla de Víctor de los Ríos, que recorrió las calles aledañas a la parroquia para volver a celebrar el día grande de las fiestas del barrio.

La Banda de Cornetas y Tambores, con sus gaitas sonando a viento, pusieron melodía al sereno caminar de un paso que lleva procesionando desde 1955, aunque anteriormente lo hacía el 18 de julio -día del trabajador durante la dictadura franquista.

También fueron fieles al Divino Obrero la junta de seises de la Cofradía de las Siete Palabras de Jesús en la Cruz, así como la corporación municipal, con el alcalde de León a la cabeza.

El resto de penitenciales leonesas también se sumaron a la fiesta del 1 de mayo en el Ejido para cerrar un desfile que trata de pedir por la barriada para que no falte el trabajo entre sus vecinos.

Resto de actos

Tras la procesión comenzó la Eucaristía en la que se llevaron a cabo las tomas de posesión de los nuevos cargos de la junta directiva de la hermandad, y a la que da continuidad la comida de hermandad en un restaurante de la capital leonesa.

Al día siguiente, 2 de mayo, la Real Hermandad de Jesús Divino Obrero celebra a las 8 de la tarde la misa por los hermanos difuntos.