Pablo Casado tira del 'Yo, soy del pueblo' para reivindicar desde León la importancia de la España rural

Pablo Casado, este domingo en la plaza de San Marcos. / S. Santos

El candidato a la Presidencia del Gobierno apuesta por impulsar el sector primario, el turismo especializado, los sectores de la caza y la pesca y el despliegue de las TIC como bases para revitalizar la España vacía

A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

En su reto más ambicioso, el de alcanzar la Presidencia del Gobierno, Pablo Casado ha recalado este domingo en León para volver a sus orígenes, a su infancia.

A sus veranos en Matadeón de los Oteros, al campo de trigo donde aprendió a andar en bicicleta, a esos primeros balonazos entre las siembras de remolacha.

Pablo Casado en León

Al recuerdo de esa casa de adobe donde nació y creció su padre con sus 13 hermanos. Al esfuerzo y la lucha de su abuelo, el médico que a lomos de un burro atendía los vecinos de su alrededor.

Porque hoy, en León, más que nunca, el líder del PP se ha enorgullecido de sus orígenes rurales, prendidos en el corazón y también en su chaquetilla en forma de una chapa en la que se podía leer 'Yo, soy de pueblo'.

«Quiero reivindicar mis orígenes y quiere que mis hijos vean que gracias a esas generaciones hoy somos el gran país que somos», señaló Casado, ante una abarrotada plaza de San Marcas que se convirtió en el escenario de su acto de precampaña electoral.

Defensa del medio rural

Una vuelta a los orígenes que permitieron a Casado abanderar desde León la defensa del mundo rural, apostando por el sector primario, la especialización del turismo, la implantación de las nuevas tecnologías y el blindaje de los servicios básicos como los pilares para revitalizar los pueblos.

«Quiero presidir el gobierno porque sé lo que es la España rural y porque he nacido y crecido allí», apuntó Casado, que advirtió que no aceptará lecciones sobre lo que es la España rural «cuando el PP ha sido el encargado de vertebrar este país desde sus orígenes».

Un acto electoral que coincidió en el tiempo con la manifestación en Madrid de la 'España vaciada' y que Casado aprovechó para reivindicar la existencia del municipalismo y de las diputaciones, «por prestar un servicio esencial y optimizar los esfuerzos en esa España vacía».

Durante su intervención, Casado reivindicó la importancia del sector cinegético, no sólo porque se traduce en 6.000 millones de euros de movimiento económico y en 195.000 trabajadores vinculados al sector, sino porque es clave en el equilibrio de la fauna y para vertebrar el medio rural.

Un sector que equiparó al de la pesca fluvial, calificando de «auténtico disparate» los calificativos de asesinatos de truchas a los pescadores que realizan los colectivos ecologistas. «Mueve cientos de millones y permite fijar la población en nuestros pueblos».

Fortalezas del campo

El aspirante a la Presidencia del Gobierno también hizo alusión a la importancia de impulsar el desarrollo del turismo sostenible así como la necesidad de «creer» en el sector agrario, punto que aprovechó para acusar a Rodríguez Zapatero de abandonar la negociación de la PAC.

«¿Qué hizo el PP al llegar al Gobierno? Mandar a Cañete y a Tejerina a negociar a cara perro y, así, lograr 47.000 millones para el sector político», remarcó Casado, que trasladó su confianza por un campo que «se ha especializado, es exportador, es eficiente y responsable. Ahora necesita un Gobierno que siga creyendo en él».

Zapatero, diana del PP

José Luis Rodríguez Zapatero fue, indirectamente, uno de los grandes protagonistas del acto de precampaña de Pablo Casado protagonizado este domingo en León capital.

Su nombre salió en reiteradas ocasiones durante el discurso de los diferentes dirigentes políticos, incluso superando al hoy presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Si bien, fue Pablo Casado el que más contundente se mostró hacia el expresidente leonés. Incluso desde el inicio de su intervención.

«Aquí se presenta un leonés que quiere ser presidente de España -apelando a sus raíces en Matadeón de Los Oteros-. Es cierto que ya hemos tenido un presidente leonés y, aunque las comparaciones son odiosas, con todo lo que ha sido el Reino de León creo que podríamos a ver dado un mejor presidente a la historia democrática de España».

Aunque no fue la única alusión. Casado también cargó contra la nefasta política en materia económica del Gobierno de Rodríguez Zapatero, acusándole de congelar las pensiones y abocar a España a un rescate que «el PP pudo evitar».

Especialmente crítico también se mostró con la gestión en materia agrícola en Europa. «Parece ser que al señor Zapatero y a la señora Espinosa no les gustaba pasar la noche fuera y su Falcon no aterrizaba de noche. Así que a mitad de la negociación de la PAC se iban y la ganaban los países que no querían que viniesen los fondos para España».

Eso sí y a pesar de la lluvia de críticas que le llovió este domingo al expresidente leonés, Casado advirtió que Pedro Sánchez con su gestión «va a hacer bueno a Zapatero.

Las nuevas tecnologías también centraron parte de su discurso. En este sentido, Casado apeló al Incibe para señalar que no es necesario estar en Madrid o Barcelona para ser referente a nivel mundial, siempre que se cuenten con las redes de comunicación.

Por ello, remarcó en su compromiso de cubrir todo el territorio con redes de alta velocidad de 300 megas. ¿Por qué no se va a poder tener un negocio online en Matadeón de los Oteros o una 'startup' que se dedique a bitcoin en un pueblo de León?», se preguntó Cadado, que insistió en su apuesta firme por las nuevas tecnologías.

Sanidad, educación, transportes...

Aunque si en algo incidió Casado fue en la necesidad de blindar los servicios básicos en los pueblos, porque, según señaló, no son cuestión de rentabilidad. «Apostamos por los servicios sociales en el entorno rural, no del entorno rural. Sabemos que una escuela con seis alumnos cuesta cuatro veces, ya lo sabemos, pero esos niños tiene derecho de vivir con sus padres en el pueblos».

En este sentido y ante el envejecimiento de la población en el medio rural, centró su atención en los mayores, a los que «hay que respetar», erigiéndose como el presidente de los mayores «que se han dejado la espalda trabajando y que ahora quieren cobrar una pensión digna y tener una administración pública que se ocupe de ellos, les cuide y no propongan que sobra».

«Apostemos por cuidados paliativos en su domicilio y en los hospitales. El PP no quiere prescindir de ellos ni de los enfermos. Es el momento de prestigiar nuestra calidad ética», puntualizó Casado, que recordó que fue el PP el que logró garantizar las pensiones tras su blindaje durante la etapa de Rodríguez Zapatero.

Porque si algo reivindicó Casado este domingo en León fueron sus orígenes rurales que hay que cuidar y proteger, lo que exige, remarcó un gobierno igualitario frente al radicalismo y los extremismos de Pedro Sánchez. «Al final, Sánchez va a hacer bueno a Zapatero».

Unidad de voto

Por ello, Casado instó a los leoneses a no dispersa su voto porque sería sinónimo de dispersar la unidad de España y sumarse al proyecto del PP, el partido de la España rural.

«Vamos a hacer una gran España que se empequeñece cuando gobierna la izquierda. Pido vuestra ayuda y me pongo a vuestro servicio. Salimos a ganar, vamos a gobernar para recuperar la ilusión de este país que falta hace».