El Ayuntamiento de León devuelve casi 58.250 euros de plusvalías

Imagen del Ayuntamiento de León./
Imagen del Ayuntamiento de León.

La devolución es consecuencia de la sentencia del Tribunal Constitucional que determinaba que no se podía cobrar este tributo para los ciudadanos que justificaran que la venta de su bien inmueble había sido inferior al precio de compra

EFELeón

El Ayuntamiento de León ha devuelto 58.243 euros por el impuesto de plusvalías como consecuencia de la sentencia del Tribunal Constitucional que determinaba que no se podía cobrar este tributo para los ciudadanos que justificaran que la venta de su bien inmueble había sido inferior al precio de compra y, por tanto, no habían generado beneficios con dicha operación.

Los datos facilitados a Efe por el Consistorio de la capital ponen de manifiesto que dicha resolución ha dado lugar a la devolución por parte de la Administración local del impuesto de plusvalías en 20 de los 57 expedientes tramitados.

En este momento, y tras meses de paralización a la espera de la modificación de la Ley de Haciendas Locales, el Ayuntamiento ha intentado sacar adelante el máximo de reclamaciones posible con la realización de los informes periciales necesarios para determinar el valor de las viviendas.

No obstante, según ha recordado, «el Tribunal Supremo determina que la carga de la prueba del valor del inmueble debe realizarla el reclamante».

Tribunal Constitucional

Las demandas son en muchos casos de personas que ya han pagado el tributo, pero otras se han formalizado sin tramitar la autoliquidación.

Algunas, incluso, han reclamado después de pasados los cuatro años de plazo legal para hacerlo, lo que complica aún más las cosas a la espera de esa modificación legal (la de la Ley de Haciendas Locales) que los municipios están esperando.

Desde la sentencia del Tribunal Constitucional, no se cobra el mencionado impuesto a los vecinos que acrediten que no obtuvieron beneficio en la venta de su inmueble, ya que el mencionado tributo grava el incremento del valor que se generaba de una operación a otra.

Sin embargo, con la crisis económica, se replanteó este impuesto municipal ya que el precio de muchas viviendas se redujo en relación al importe que se había pagado por ellas en la época del boom inmobiliario, por lo que en muchos casos no sólo no cubrían el gasto de compra del inmueble, sino que se debía abonar además el impuesto.