Antonio Vázquez asegura que Santos Llamas era un cliente más de Caja España y no el más importante

El expresidente de la Comisión de Control de Caja España Antonio Vázquez, durante la Comisión de investigación sobre la actuación, gestión y supervisión de las cajas de ahorro que tenían su domicilio social en Castilla y León. /Rubén Cacho
El expresidente de la Comisión de Control de Caja España Antonio Vázquez, durante la Comisión de investigación sobre la actuación, gestión y supervisión de las cajas de ahorro que tenían su domicilio social en Castilla y León. / Rubén Cacho

El que fuera presidente de la Comisión de Control de la entidad entre 2003 y 2007 destaca el rigor de su trabajo

ICAL

El que fuera presidente de la Comisión de Control de Caja España entre 2003 y 2007, Antonio Vázquez Jiménez, aseguró este jueves que el expresidente de la entidad Santos Llamas, era durante esos años un cliente más de la entidad, ya que entonces había empresas con mucho más peso.

Vázquez Jiménez, que compareció en la comisión de investigación sobre las cajas que se desarrolla en la Cortes de Castilla y León, defendió el trabajo y rigor de la Comisión de Control que presidía y aseguró que sus miembros le dedicaban más tiempo que los propios miembros del Consejo de Administración. «Tuve la suerte de contar con gente muy trabajadora y muy minuciosa», aseveró.

Además, a preguntas del portavoz de Podemos, Pablo Fernández, Vázquez Jiménez, aseguró que en más de una ocasión emitieron advertencias al Consejo de Administración para que modificara sus decisiones al considerar que estas no se adecuaban a los intereses de la entidad. En este sentido, se refirió al intento de pago de la deuda de una empresa a cambio de un paquete de acciones, decisión que el Consejo de Adminstración tuvo que rectificar «bajo amenazas de emitir un informe al Banco de España».

En su comparecencia, y a preguntas del portavoz de Izquierda Unida, José Sarrión, aseguró que no recordaba ninguna advertencia del Comité de Riesgo de Caja Duero a pesar de los informes del Banco de España en los que se denunciaba que se estaba concediendo créditos sin la suficiente diligencia contable, y también dejó claro que la Comisión de Control no tenía personal cualificado suficiente para asumir la función de auditora que tenía asumida.

Al mismo tiempo, explicó que la Comisión de Control realiazaba análisis periódicos de las de las decisiones del Consejo de Administración, así como de la situación financiera, y que antes de que estallara la burbujua inmobiliaria emitió un informe en el que alertaba de la excesiva dependencia de la entidad del ladrillo y que incluso se llegó a rechazar una operación para la construcción de 10.000 viviendas en las provincia de Valladolid. No obstante, reconoció que en aquellos años de bonanza, cuando la economía era fluída y el crecimiento económico desmedido, «la pregunta era quién iba a parar aquello».

Vázquez Jiménez, a preguntas del procurador de Ciudadanos Manuel Mitadiel, también se refirió a la politización de las cajas y aseguró que se trataba de un problema de base por la propia organización de las entidades, aunque afirmó que Caja España no era entonces la entidad más politizada.

En su intervención, también defendió el intento de la Junta de fusionar todas las cajas de la Comunidad, y apuntó que este proceso de fusión era también impulsado desde el propio Banco de España que pretendía que las entidades en mejor situación salvaran a las que estaban en crisis y así no tener que intervenir.

Por último, en relación a la emisión de preferentes, aseguró que desconocía si se actuó con buena o mala fe y recordó que en 2005 Caja España emitió 100 millones de euros en participaciones preferentes. «Entonces era impensable que el mercado secundario dejara de fucionar», sentenció.

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