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El alquiler de un metro cuadrado en León cuesta cinco euros y la ciudad más barata de la comunidad es Ponferrada

Alquiler de pisos en León./Gráfico
Alquiler de pisos en León.

Los alquileres parecen no tocar techo en Castilla y León, al igual que en el conjunto del país, si bien en la Comunidad los precios muestran una escalada mayor, con un encarecimiento superior

ICAL

Los alquileres parecen no tocar techo en Castilla y León, al igual que en el conjunto del país, si bien en la Comunidad los precios muestran una escalada mayor, con un encarecimiento superior. De hecho crecieron de media un 1,5 por ciento durante 2018, frente al aumento del 0,9 por ciento de 2017 y el 0,1 por ciento de 2016. Tras tres años consecutivos de subidas, la renta mensual para una vivienda de 100 metros, alcanza ya los 610 euros, unos diez euros más que hace un año.

Alquiler una vivienda o la revisión del precio, normalmente anual o a la finalización del contrato, está suponiendo un quebradero de cabeza para los castellanos y leoneses que optan por esta vía frente a la compra. Las rentas han encarecido un 1,5 por ciento en los últimos 12 meses, frente al aumento del 0,9 por ciento del conjunto del país, según reflejan los datos del Índice de Precios al Consumo (IPC), que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La evolución desde 2009 muestran como en ese año los alquileres se encarecieron un 1,8 por ciento en la Comunidad. En 2010 moderaron la subida, hasta marcar un 1,1 por ciento, a lo que le siguió un 0,8 por ciento en 2011 y la mitad, un 0,4 por ciento, en 2012. A partir de entonces, se abrió un periodo de retroceso en los precios, que dejó un descenso del 0,5 por ciento en 2013; del 0,7 por ciento en 2014 y del 0,4 por ciento en 2015, frente al ajuste del 0,9 por ciento en España.

Sin embargo, todo cambió en 2016. Entonces, Castilla y León inició un nueva etapa expansiva en los precios de los alquileres, en línea con el país. En ese ejercicio, el encarecimiento de los alquileres se limitó a una décima, tanto en la Comunidad con en todo el estado español. De esta forma arrancó un periodo de aumentos continuados que llevó a un incremento del 0,9 por ciento en 2017 y que el pasado año se disparó hasta el 1,5 por ciento.

La Comunidad, que mantiene un diferencia notable en los precios, tanto del alquiler como de venta de viviendas, con la media española, comenzó en 2017 a recortar distancias al superar en cuatro décimas el aumento de los precios, según los datos recabados por el INE. Además, el pasado año este ritmo se aceleró, un aumento superior en seis décimas.

De momento, los cambios que había promovido el Gobierno a través de un Real Decreto quedan en suspenso, al no ser convalidado por el Congreso de los Diputados. Entre los principales cambios figuraban la ampliación de tres a cinco años de los contratos de arrendamiento, así como la limitación en la exigencias de varias mensualidades como fianza.

Sin burbuja

El portal Idealista, de acuerdo a su base de anuncios, indica que el precio del alquiler se situó en los 6,1 euros el metro cuadrado en Castilla y León durante 2018, una cifra 4,5 euros más baja que en el país, donde es de 10,6 euros. De esta forma, una misma vivienda de 100 metros de alquilaría por 610 euros en la Comunidad, frente a los 1.060 del resto del país.

Por provincias, las más caras son: Salamanca, con 6,8 euros; Valladolid, con 6,6 euros, y Burgos, con 6,4 euros. Le siguieron Segovia, con 6,3 euros; Palencia, con 5,4 euros; León, con cinco euros; Zamora, con 4,7 euros y Ávila, con 4,2 euros. En relación a las ciudades de mayor tamaño, donde más se paga por una renta es en Salamanca y Segovia, con 7,2 euros, seguida de Burgos, con 7,1 euros. La más barata es Ponferrada con 4,7 euros, seguida de Zamora (4,9 euros).

Tendencia a la baja

El jefe de estudios de Idealista, Fernando Encinar, aseguró que las cifras confirman que «no hay burbuja de alquiler». De hecho, aseguró que los precios, que subieron en el conjunto del estado en 2018, están ya muy lejos de los de ejercicios anteriores. Además, aseguró que los grandes mercados del alquiler, básicamente Barcelona y Madrid, adelantan la tendencia a la baja que se verá más adelante en resto de las ciudades.

Expuso que en Barcelona los precios de alquiler han caído por segundo año consecutivo y en Madrid se estabilizaron con una ligera subida anual del cuatro por ciento, aunque en los últimos meses de 2018 se registraron ya caídas.

«Ante un escenario de normalización y de ajustes de los precios de alquiler consideramos muy arriesgado legislar ahora una realidad que ya no existe y que puede perjudicar muy gravemente el crecimiento del mercado», aseguró. A su juicio, no existen datos estadísticos que justifiquen en estos momentos la urgencia con que se quiere regular el control de los precios, que de hecho ya están ajustándose en los grandes mercados.

«En los próximos meses veremos cómo los precios del alquiler se estabilizan y entran en una fase de 'mesetización' o incluso más caídas. En algunos barrios puede haber aún tensión en los precios pero estará basada en una alta demanda que choca con una escasa oferta en esas calles. Pero en general esperamos una moderación de los precios. Únicamente podría romper esta tendencia a la estabilidad unas políticas de vivienda que estrangulen la oferta y que provoquen una reducción de la misma de forma dramática» explicó.