La Academia de la Gastronomía pide que León aprenda de «los grandes errores» cometidos en la capitalidad

León, capital gastronómica 2018./
León, capital gastronómica 2018.

Su presidente, Ramón Villa, lamenta que la organización «abandonara» al resto de la provincia y denuncia que siguen sin resolverse los problemas de formación de profesionales en la hostelería, una de sus principales reivindicaciones al nuevo alcalde de León

Ana gonzález
ANA GONZÁLEZLeón

«La capitalidad gastronómica de León fue un juego de artificio», así califica Ramón Villa, presidente de la Academia de Gastronomía de León, el título que en 2018 ostentó la ciudad de León y que, en su opinión supuso «una decepción porque en la provincia no repercutió en absoluto».

Medio año después de que León pusiera fin a su año como capital de la gastronomía, Ramón Villa hace balance de un reconocimiento que tenía como objetivo situar a León en el mapa internacional, «cosa que en nuestro caso no sucedió». Villa lamenta que la ciudad no estuviera «preparada a nivel de profesionales para asumir unas actividades que prometían pero que se quedaron en eso, en promesas».

La formación de profesionales, el gran reto

Una capitalidad que no se notó en el resto de la provincia, comenta Villa, quien asegura que «fue gracias a todos los pueblos que forman León que se consiguió la capitalidad, y ese favor no se ha devuelto».

Esta decepción le lleva a calificar la capitalidad como «un fuego de artificio y una hoguera de vanidades», ya que, lejos de haber resuelto todos los problemas que arrastra León en materia de formación, se ha agravado. «Para montar un negocio hay que formarse, como en todo en esta vida, y en la hostelería parece que todo vale pero no es así», apunta.

Y esta es precisamente una de sus principales reivindicaciones al nuevo alcalde de león, José Antonio Diez, al que pide una reforma del Ildefe y un apoyo continuado a la gastronomía, el arte, y la cultura de la ciudad. A la Diputación, le exige que «piense en la provincia, que luche por nuestro entorno, por nuestra identidad y costumbres sin poner puertas a la innovación y que no tenga miedo ni vergüenza de afirmar que León es lo mejor del mundo».