Condenado a 17 años un vecino de Langreo por delitos sexuales con menores de León y Asturias

Condenado a 17 años un vecino de Langreo por delitos sexuales con menores de León y Asturias

El acusado reconoció los hechos antes de celebrarse la vista en la Audiencia Provincial de Oviedo. La pena ha sido reducida en once años

MARTA VARELAoviedo/langreo

J. J. V. A., de 46 años, natural de Gijón y residente en Sama de Langreo, reconoció el lunes en la Audiencia Provincial de Oviedo ser el autor material de un delito continuado de corrupción de menores y otro continuado de abusos sexuales que le imputaba la Fiscalía del Principado de Asturias.

Y lo hizo antes de la vista señalada para ayer, tras aceptar penas que suman en total diecisiete años de prisión, junto con otros 39 de alejamiento y diez más de libertad vigilada. La primera petición sumaba veintiocho años de prisión.

El hombre, según los hechos ahora aceptados, contactaba con niñas de once y doce años a través de la aplicación móvil WhatsApp, haciéndose pasar por menor de edad para obtener fotos y vídeos de contenido sexual de las jóvenes -que luego compartía por internet-.

Con una de ellas, llegó incluso a mantener numerosos encuentros sexuales, fingiendo ser el padre de un supuesto adolescente por el que se hacía pasar en las redes sociales.

Identidad de adolescente

El procesado, desde mayo de 2014 a septiembre del mismo año, entró en contacto telefónico con una niña de once años, de la que obtuvo su número por su hijo menor, que acudía al mismo centro escolar en Langreo.

A través de la niña, el procesado consiguió a su vez los números de otras cinco menores.

El Ministerio Fiscal sostiene que el procesado se hacía pasar por un adolescente, llamado en unas ocasiones Manu y en otras José, y les hacía creer que vivía en León o Barcelona.

En las distintas conversaciones que el procesado mantuvo con ellas, les declaraba que estaba enamorado, quería convertirse en su novio y les pedía a todas fotografías, muchas de ellas desnudas, de sus pechos y órganos genitales. Tras ganarse su confianza, comenzó a pedirles vídeos de mayor contenido sexual.

Vídeos en internet

El procesado también envió a las menores cientos de mensajes de texto a cualquier hora del día, de manera individual, amenazando con quitarse la vida si no le demostraban su amor enviando esos vídeos tan explícitos.

Además, llegó a pedir a una de las niñas -utilizando la identidad de un adolescente- que se acostase con su padre, en realidad el propio acusado. De hecho, llegó a tener numerosos encuentros sexuales con una de ellas, en su domicilio y en su coche. Por último, grabó todos esos actos y los compartió después con otros usuarios pedófilos