16.700 hogares de León tienen a todos sus miembros en paro y viven del desempleo o ayudas sociales

Ayudas sociales para familias sin recursos./
Ayudas sociales para familias sin recursos.

Hasta 74.000 hogares de la provincia de León no tienen a ninguna persona activa, incluyendo pensionistas, y en 126.600 al menos una persona tiene trabajo

J.C.

Vivir con las ayudas al desempleo de forma exclusiva. De las ayudas o de las asociaciones de caridad. Ése es el drama al que se enfrentan un total de 16.700 familias en la provincia de León, según los últimos datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística.

El dato pone de relieve las dificultades por las que atraviesan las familias leonesas a nivel provincial, extremo que ha propiciado que pese a la mejoría económica las instituciones provinciales (ayuntamientos y Diputación Provincial) así como la Junta de Castilla y León hayan decidido elevar los recursos destinados a este tipo de ayudas.

La situación en la provincia de León se presenta sumamente comprometida al contar con una tasa de actividad mínima, la peor de toda la comunidad de Castilla y León y la segunda peor en el ámbito nacional.

El propio INE refleja que en la actualidad y dentro de los hogares por número de activos la provincia alcanza la cifra de los 200.600 en su conjunto.

De esa cifra un total de 74.000 no tienen a ninguna persona activa (la cifra incluye el número de pensionistas o situaciones especiales remuneradas) y un total de 126.600 familias en las que al menos uno de sus miembros cuenta con una persona con trabajo remunerado.

Actividad

Tras los datos facilitados en la Encuesta de Población Activa todos los representantes sociales, sindicales y empresariales han reclamado un mayor esfuerzo para dinamizar la economía local.

«Hay que redoblar los esfuerzos para aunar medidas de estímulo, por un lado, de la actividad económica y, por otro, de mejorar los vehículos de acceso al mercado laboral», ha asegurado la Federación Leonesa de Empresarios.

La misma agrupación empresarial remarcó que es necesario «mantener e intensificar los esfuerzos en el control del gasto público, en racionalizarlo hacia inversiones productivas que generen actividad y empleo, mejorar el clima empresarial con incentivos a la contratación, a la generación de empleo de calidad con reducción de las cotizaciones sociales así como las cargas fiscales y administrativas que inciden en la actividad cotidiana de las empresas».