Los «falsos autónomos»: una figura que genera controversia en el sector cárnico

Un instante de la concentración ante la fábrica leonesa el pasado miércoles./Campillo
Un instante de la concentración ante la fábrica leonesa el pasado miércoles. / Campillo

Los sindicatos hablan de que las «falsas cooperativas» son una práctica generalizada en esa industria | 200 empresas utilizan este modelo productivo | En la antesala de una nueva jornada de huelga en Embutidos Rodríguez la unidad de acción sindical no es visible

J.C. | J.J. RÍOS León | Madrid

Para unos -los sindicatos-, son «falsas cooperativas o falsos autónomos»; otros -las patronales- prefieren llamarles «cooperativas de trabajo asociado», pero en ambos casos se refieren a una figura legal que está generando controversia en el sector cárnico por las condiciones laborales de sus trabajadores.

Desde los sindicatos se ha asegurado que ha habido picaresca en el uso de estas cooperativas para rebajar las condiciones y derechos laborales de los trabajadores asociados, mientras que desde la industria cárnica afirman que puede haber casos aislados, y que si hay abusos laborales, que se persigan legalmente.

El responsable general de Alimentación, Bebidas y Tabaco de UGT detalla que para formar parte de una cooperativa de trabajo asociado el interesado tiene que solicitar su ingreso y pagar una cuota, y la cooperativa le dará trabajo en una industria que le ha subcontratado.

Es ahí donde surgen los problemas porque, según UGT, hay cooperativistas que, a pesar de ser autónomos a efectos legales, están compartiendo espacio y tareas con asalariados de esta industria, pero con la diferencia de que los derechos laborales del «falso autónomo» son inferiores.

La opinión de CCOO

En unos términos muy similares se expresa el responsable estatal de Industria Alimentaria de Comisiones Obreras, Vicente Canet, quien aclara que su sindicato «no está en contra del modelo de economía social» que representan este tipo de cooperativas, siempre que «no haya fraudes y engaños».

Según Canet, un cooperativista asociado tiene «un 40 % menos de salario directo» que un trabajador por cuenta ajena y con las cargas impositivas que le supone ser autónomo: «Tienen lo peor de ser asalariado y autónomo».

Canet indica que se trata de una práctica generalizada en el sector cárnico y pide acabar con este «fraude», para lo que confía en la labor de Inspección de Trabajo o en la negociación colectiva que se abrirá este mismo año entre patronal y sindicatos.

El caso leonés

En ese marco se visibiliza el conflicto abierto en la empresa leonesa Embutidos Rodríguez. Este miércoles se vivirá la segunda jornada de huelga de 14 en esta empresa leonesa, en la que los cooperativistas son una amplia mayoría y cuyas reivindicaciones chocan frontalmente con los intereses de la empresa.

Mientras los trabajadores insisten en la precaridad de su estado laboral y de sus condiciones como «falsos autónomos» la empresa se encomienza al amparo de una normativa nacional que le proteje y que sustenta que una cooperativa como Servicarne sea quien aporte mano de obra 'externa'.

La acción sindical y laboral en el seno de Embutidos Rodríguez no es unánime. CCOO incide en la necesidad de sancionar a la empresa para que reconvierta a los trabajadores a nómina, algo que tiene un difícil encaje si no se realiza bajo un 'techo nacional'. Una segunda línea que defiende otro de los sindicatos, UGT, convencido de que debe existir un marco negociador amplio que, con posterioridad, determine cada caso en la línea de ir dando encaje laboral a los trabajadores hoy 'autónomos'.

200 empresas

En la actualiadad cerca de 200 empresas en el terreno nacional recurren a este tipo de contrataciones como autónomos. Un escenario que evidencia la complejidad de la situación.

En el caso de Embutidos Rodríguez este miércoles se volverá a hacer visible la situación de enfrentamiento interno entre trabajadores dispuestos a acudir a sus puestos y aquellos que defienden las jornadas de huelga.

La Subdelegación del Gobierno de León ya ha advertido que la presencia de efectivos de la Guardia Civil en la zona se ampliará para garantizar ambos derechos, el de quienes desean acudir a su trabajo y aquellos que defienden la necesidad de no trabajar y visibilizar sus reivindicaciones a través de la huelga.