Macron acelera las reformas sociales y la transición ecológica

El primer ministro, Édouard Philippe, duante su intervención en la Asamblea Nacional./Reuters
El primer ministro, Édouard Philippe, duante su intervención en la Asamblea Nacional. / Reuters

El presidente francés persigue dar un impulso a su mandato tras la crisis social que destaparon las protestas de los 'chalecos amarillos'

PAULA ROSASParís

Tras más de seis meses sumido en una crisis social destapada por los 'chalecos amarillos' y revitalizado tras conseguir evitar lo peor en los comicios europeos, el Gobierno francés puso este miércoles negro sobre blanco la batería de medidas prometidas en los últimos meses por el presidente, Emmanuel Macron, con las que quiere dar un nuevo impulso a su mandato. El primer ministro, Édouard Philippe, fijó el calendario de reformas para los próximos años, donde pesan especialmente las medidas sociales y de transición ecológica, pero que contemplan también un recorte de impuestos de 27.000 millones de euros a lo largo de la legislatura.

«Hemos hecho mucho desde hace dos años y nos queda mucho por hacer», reconoció Philippe ante la Asamblea Nacional, donde anunció las líneas maestras que el Ejecutivo seguirá de aquí a 2022, cuando acaba el mandato de Macron. Pero si los dos primeros años se han dedicado a liberalizar la economía y la legislación laboral, lo que le ha valido la oposición de sindicatos y el apelativo de 'presidente de los ricos', ahora ha llegado el momento de las reformas sociales. La crisis de los 'chalecos amarillos' no le ha dado otra opción. Philippe reconoció que se habían cometido errores, y anunció «medidas potentes para responder a las aspiraciones de los franceses». Lo llamó el «acto dos» del quinquenio.

La transición ecológica ejercerá, según Philippe, de eje vertebrador de las futuras reformas, porque «nadie tiene el monopolio de lo verde», advirtió el primer ministro en clara referencia al éxito del partido de los Verdes (EELV) en las elecciones europeas, que quedaron terceros y recogieron gran parte del apoyo tradicional de la izquierda.

Medida estrella

Entre las medidas estrella, la que pretende acabar con el despilfarro, «la práctica escandalosa» de destruir los productos que se hayan quedado sin vender en las tiendas, que formará parte de una ley que será presentada ante la Asamblea Nacional en septiembre. Philippe anunció también el cierre de la central nuclear más antigua de Francia, la de Fessenheim, para 2020, y todas las de carbón para 2022 y adelantó que, a lo largo del próximo año, se prohibirán los productos de plástico de un solo uso dentro de la administración.

El primer ministro también desveló dos reformas muy esperadas, la de la prestación por desempleo para que «el trabajo pague siempre más que la inactividad», y la de las pensiones, que acabará con los 42 regímenes especiales que existen en la actualidad para fusionarlos en un sistema único, una de las promesas de campaña de Macron. La edad de jubilación se mantiene a los 62 años, pero se flexibilizará con incentivos para quien quiera -o necesite- jubilarse más tarde.

Otra de las medidas más esperadas por la izquierda, la universalización de la reproducción asistida para todas las mujeres -hasta ahora solo se permite a las mujeres emparejadas con un hombre-, también fue confirmada por Philippe, quien anunció asimismo la creación de 30.000 nuevas plazas de guardería, una ley de dependencia y una batería de nuevas medidas para ayudar a las familias monoparentales.