La izquierda italiana confía su resurrección al 'hermano' del comisario Montalbano

El presidente regional de Lacio, Nicola Zingaretti, es saludado por un simpatizante durante una rueda de prensa en Roma./EFE
El presidente regional de Lacio, Nicola Zingaretti, es saludado por un simpatizante durante una rueda de prensa en Roma. / EFE

El Partido Democrático celebra este domingo primarias en las que el gran favorito es Nicola Zingaretti, presidente del Lacio y familiar del protagonista de la serie televisiva

DARÍO MENORCorresponsal. Roma

Este lunes se cumple un año del inicio de la larga travesía por el desierto del Partido Democrático (PD), la principal formación del centro izquierda italiano y referente de la oposición a la coalición de Gobierno entre el Movimiento 5 Estrellas (M5E) y la Liga. Las elecciones legislativas celebradas el 4 de marzo de 2018, en las que obtuvo un mísero 18%, marcaron el punto más bajo de esta formación política y supusieron la dimisión de su líder, Matteo Renzi, un tipo tan carismático como odiado por buena parte de los ciudadanos y de sus propios compañeros de formación.

El vacío de poder que dejó Renzi será ocupado este domingo, salvo sorpresa mayúscula, por Nicola Zingaretti, presidente regional del Lacio y gran favorito en las elecciones primarias que celebra el PD. Los otros dos aspirantes son Maurizio Martina, secretario general interino tras la marcha de Renzi, y Roberto Giachetti, hombre de la máxima confianza del ex primer ministro. Ninguno de los dos cuenta con la popularidad de Zingaretti, quien se beneficia además de la fama de su hermano mayor, Luca, el actor que interpreta al comisario Montalbano en la serie de televisión.

EL DATO

18%
de votos obtuvo el Partido Democrático en las elecciones legislativas del pasado 4 de marzo, el peor resultado de su historia.

Más que en el vencedor, que todas las encuestas señalan que será el presidente regional del Lacio, el interés de las primarias está en otros dos aspectos. El primero es la afluencia: sería una debacle si participa menos de un millón de personas en esta votación abierta a todos los italianos que digan reconocerse en la propuesta política del PD y estén dispuestos a pagar dos euros. Cuando esta formación nació en 2007 fruto de la fusión de La Margarita y Demócratas de Izquierda y celebró unos comicios internos, más de 3,5 millones de personas votaron para elegir a Walter Veltroni como líder. Duró poco en el cargo de secretario general, como le ocurrió igualmente a sus seguidores: Pierluigi Bersani y el citado Renzi. La izquierda italiana cuenta con una innegable capacidad para devorar a sus líderes y gastar energías en luchas intestinas.

La segunda incógnita es el papel que desempeñará Renzi a partir de ahora. A sus 44 años, el ambicioso florentino está aparcado durante esta legislatura como senador de la oposición. De los tres aspirantes a sucederle en la secretaría general del PD, Zingaretti es el más crítico hacia él y no parece dispuesto a darle mucha cancha. «No supimos ver que las desigualdades estaban creciendo», dijo en un reciente debate televisivo para reconocer el gran error del último Gobierno, liderado por el PD.

Exmilitante comunista

En un encuentro con periodistas extranjeros el pasado noviembre, el presidente regional del Lacio, de 52 años y militante comunista en su juventud, criticó con elegancia el fuerte personalismo que marcó el liderazgo de Renzi. «La crisis de los estados nacionales, la globalización y la revolución tecnológica nos llevan a que sea difícil ponerse en el lugar de quien crea el trabajo y la riqueza. En este vacío crece la 'egocracia', el líder carismático que resuelve todo. Hay que recuperar una visión colectiva de la política», pidió.

LAS CLAVES

Iniciar una nueva etapa.
La formación necesita un nuevo líder para superarel vacío que dejó Renzial dimitir hace un año
Enemigo de la 'egocracia'.
Zingaretti es crítico conel exprimer ministro y apuesta por «una visióncolectiva de la política»

En esa línea va su idea de firmar la paz entre las distintas familias del partido y tender la mano a otras fuerzas progresistas que se han ido desgajando del PD durante los últimos años. Queda por ver si Renzi soporta el hecho de que no cuenten ya con él. Aunque lo ha desmentido numerosas veces, los comentaristas políticos no descartan que el ex primer ministro acabe dando un portazo y funde un nuevo partido.

La relación con su antecesor será uno de los dolores de cabeza para el nuevo líder, al quien le tocará rearmar al PD de cara a las elecciones europeas de mayo. En las dos últimas citas con las urnas, las regionales celebradas en Abruzo y Cerdeña, el centro izquierda se vio superado por la coalición de derechas, aunque no le fue demasiado mal. Recuperó parte de los votos que se marcharon al M5E en las legislativas del año pasado demostrando así que al PD no está del todo muerto. Necesita, eso sí, a alguien que lo vuelva a poner en movimiento.

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