La ola de crímenes con arma blanca en Reino Unido acalla el 'brexit'

El ministro de Interior, Sajid Javid./REUTERS
El ministro de Interior, Sajid Javid. / REUTERS

May promete una cumbre mientras policías confían en su ministro de Interior, Sajid Javid, para coordinar la respuesta al problema

ÍÑIGO GURRUCHAGACorresponsal. Londres

Theresa May reunirá a ministros, jefes de Policía y líderes de asociaciones no gubernamentales en una 'cumbre' sobre el «creciente ciclo de violencia que nos ha consternado a todos». Es su respuesta a la prominencia del debate nacional sobre los ataques con arma blanca, que en el fin de semana se cobraron la vida de dos adolescentes en Londres y en Mánchester y este miércoles una nueva víctima mortal en la capital, un joven veinteañero apuñalado en el barrio de Leyton. Las autoridades investigaban las circunstancias de su fallecimiento, del que no dieron detalles.

El exjefe de Scotland Yard, John Stevens, que lideró la Policía de Londres cuando May era ministra de Interior, ha expresado duras críticas a la 'premier'. El ahora lord afirmó a la BBC que, «francamente, no creo que escucha lo que se le dice». «Todo lo que obtenías del Ministerio, y en particular de la ministra en aquel tiempo, era 'nuestras reformas están funcionado'», añadió.

Aunque el Gobierno ha dado fondos para formar a más policías, May niega la correlación entre el recorte del 20% del personal y el aumento de estos delitos, en los que buena parte de las víctimas y de los perpetradores son jóvenes. Se le reprocha también que debilitó los poderes de la Policía para registrar a sospechosos, por considerar ella que se usaban de manera a menudo injustificada.

El ministro de Interior, Sajid Javid, fue señalado por lord Stevens como la persona adecuada para coordinar la respuesta al problema. Creció en una zona de Bristol con niveles de delincuencia entre los más altos del país, uno de sus hermanos es policía. Se ha reunido con jefes de las zonas más afectadas, prologando el encuentro con la afirmación de que acudía con la intención de escuchar.

La tarea del ministro no puede tener frutos en el corto plazo y la enrevesada coyuntura británica no ofrece seguridad de que tenga continuidad en el cargo. Pero en Escocia se ha reducido el número de crímenes con una política introducida por la coalición de laboristas y liberal-demócratas, mantenida por el Gobierno independentista. Trata de apartar a jóvenes implicados en incidentes con un enfoque social y de salud pública.

Bandas juveniles

Otro factor señalado para el éxito de la política escocesa es el de reducir las 'exclusiones escolares', que permiten a colegios prohibir la asistencia de alumnos problemáticos. Son necesarias para permitir una vida escolar normal, pero llevarían a jóvenes lastrados por la pobreza, la deficiente educación y condiciones de abandono familiar a una vida callejera y a la pertenencia a bandas.

Más de 200 'gangs' juveniles se han identificado en Londres, donde el año pasado hubo 40 incidentes con arma blanca cada día, según datos de un comité municipal. Pleitos territoriales sobre el control de zonas para el tráfico de drogas causarían enfrentamientos. La actual jefa de Scotland Yard, Cressida Dick, ha criticado a los consumidores de cocaína de clase media de «tener sangre en sus manos».

La consternación de los últimos días ha sido mayor porque los asesinatos ocurrieron en zonas confortables de Londres y Mánchester. La Policía ha detenido y presentado cargos contra un hombre en Leicester, sospechoso de asesinar a Jodie Chesney, cuando tocaba música en un parque público de Londres con un grupo de amigos. La habría acuchillado sin mediar palabra. Tiene la misma edad que su víctima, 17 años.

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