May y sus ministros acuerdan la forma del 'Brexit'

Theresa May. /EFE
Theresa May. / EFE

La continuidad de regulaciones comunitarias en bienes y agroalimentario resolvería el enredo sobre la frontera en Irlanda

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal. Londres

El Gabinete británico ha acordado en una larga reunión en la residencia oficial de fin de semana de los jefes de Gobierno británicos las líneas generales de la relación que quiere con la Unión Europea tras el 'Brexit'. Los ayudantes de Theresa May habían retirado los teléfonos móviles a los ministros, en un signo de la desconfianza entre los grandes dirigentes del Partido Conservador.

En la reunión, May y el negociador técnico con la Comisión Europea, el alto funcionario Oliver Robbins, han presentado al Gabinete el contenido de un Libro Blanco que se publicará la próxima semana y que delinea el compromiso británico de mantener las regulaciones comunitarias en bienes y sector agroalimentario, de tal modo que haya continuidad de acceso al mercado común en estas áreas.

El negociador de la Comisión, Michel Barnier, hizo unas declaraciones conciliadores sobre la posición británica. May se ha entrevistado en los últimos días con el presidente del Consejo, Donald Tusk, con la canciller alemana, Angela Merkel, con los primeros ministros de otros países, como Holanda o Irlanda. El de Austria, Sebastian Kurz, ha pedido flexibilidad hacia Londres.

La nueva posición británica fue resumida en una 'Declaración de Chequers'. Bruselas analizará si da ventajas con respecto a la pertenencia al mercado común. En ese sentido, el documento británico propone un mecanismo de prioridad para la inmigración de ciudadanos de la UE y paneles conjuntos para que Reino Unido no esté obligado a someterse formalmente al Tribunal de Justicia de la UE.

El calendario de la negociación contempla que en octubre los líderes comunitarios tienen que dar el visto bueno al acuerdo de marcha- con los acuerdos sobre asignaciones presupuestarias y derechos de residencia de ciudadanos muy avanzados, y con la cuestión sobre la frontera irlandesa resuelta en gran parte por el nuevo esquema de relaciones-, y deben aprobar también el perfil de la relación futura.

Procesos

Antes, May debe sortear la división de su partido, que atraviesa el Gabinete tanto por cuestiones ideológicas como por ambiciones personales para sustituirla como líder. Los diarios pronosticaban un desafío euroescéptico este viernes a May por parte del ministro de Asuntos Exteriores, Boris Johnson. Pero a las diez de la noche, hora española, la primera ministra confirmó que hay acuerdo.

Con el Gabinete ahora unido, si la UE diera el visto bueno provisional al plan negociado, May tendría que someterlo al Parlamento, donde victoria o derrota dependerían en gran parte en un Partido Laborista que mantiene sobre el 'Brexit' una ambigüedad que deja abierta la posibilidad de votos oportunistas. El 'Brexit' más suave tiene mayoría en ambas cámaras.

Los países de la UE tendrían que ratificar también el acuerdo, con la aspiración de que pueda formalizarse la marcha el 29 de marzo, para iniciar un proceso de transición hasta diciembre de 2020. Este periodo podría alargarse, según los expertos, aunque la posición de partida de Reino Unido y de la UE- igualdad regulatoria- es única y haría más sencillo el proceso.

 

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