Varadkar advierte de que tendrá que asegurar la frontera irlandesa

Leo Varadkar. /Reuters
Leo Varadkar. / Reuters

La reina Isabel apela a la conducta cívica y al entendimiento ante la crispación británica

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres (Reino Unido)

El primer ministro irlandés, Leo Varadkar, ha afirmado en Davos, a la agencia Bloomberg, que si el 'brexit' es sin previo acuerdo, el 29 de marzo, su Gobierno tendría que enviar quizás 600 policías a la frontera con Irlanda del Norte, respaldados por el Ejército, «porque, en el contexto de la historia irlandesa, estas cosas (los controles fronterizos) suelen convertirse en objetivos».

Esta declaración marca un giro en la posición de Varadkar y de su Gobierno, que habían afirmado hasta ahora que en ningún caso fortalecerá la frontera. El negociador de la UE, Michel Barnier, había afirmado antes que, en caso de 'brexit' abrupto, será necesario proteger el mercado común con controles y que su equipo ha analizado alternativas tecnológicas que amortigüen su visibilidad.

En la larga saga de la negociación, Londres y Dublín han afirmado que en ningún caso crearán una frontera «dura», por el riesgo de debilitar la paz irlandesa, aún sacudida ocasionalmente por atentados de los pequeños grupos de disidentes republicanos. Pero Bruselas subraya ahora la necesidad de evitar que se convierta en vía de acceso de mercancías ilegales.

Durante la campaña terrorista del IRA, el Ejército británico construyó torres de vigilancia en la frontera en la mayor operación logística desde el desembarco de Normandía y con helicópteros depositó moles de hormigón en múltiples cruces fronterizos. Seiscientos policías tendrían que proteger controles en cerca de trescientos cruces y en las cuatro carreteras más transitadas.

Límite temporal

La nueva posición de Bruselas y de Dublín llega cuando Theresa May debe presentar, el martes, un plan de negociación que evite la compleja salvaguardia irlandesa diseñada en el Acuerdo de Salida, que fue abrumadoramente rechazado por el Parlamento. Para lograr su aprobación necesita modificar esa salvaguarda.

Los unionistas norirlandeses del DUP y diputados conservadores están convergiendo en torno a una enmienda que pondría un límite temporal a la salvaguarda, para que May lo negocie con Bruselas. Barnier ha rechazado el límite temporal, que a su juicio eliminaría la eficacia de la salvaguarda. Varadkar se queja de que Londres tiene una actitud de «ya lo arreglaremos más tarde con tecnologías que no existen».

La saga del 'brexit' gira sobre los mismos argumentos desde hace meses, algo que quizás favorece la crispación además del hastío. Unas palabras de la reina Isabel II, en una reunión del Instituto de la Mujer, se han interpretado como un llamamiento a la recuperación del civismo.

«Cuando buscamos nuevas respuetas en la era moderna», dijo la reina, «yo soy de las que prefieren las recetas ensayadas y probadas, como hablar bien de los otros y respetar los diferentes puntos de vista; juntarse para encontrar un terreno compartido y no perder nunca de vista la perspectiva más amplia».