May advierte de que posponer el 'brexit' «no solucionará nada»

La primera ministra británica, Theresa May, en la Cámara de los Comunes. /Reuters
La primera ministra británica, Theresa May, en la Cámara de los Comunes. / Reuters

La primera ministra británica espera algún gesto de Bruselas y considera que un segundo referéndum en Escocia sería lo último que quiere el Reino Unido

AGENCIAS

La primera ministra británica, Theresa May, dijo este miércoles que posponer la fecha de salida de la Unión Europea (UE) más allá del 29 de marzo «no solucionará nada», y solo postergará el momento de tomar decisiones.

En su comparecencia semanal en la Cámara de los Comunes, la líder conservadora rechazó prorrogar el artículo 50 del Tratado de Lisboa -que fija en dos años el periodo de negociación con Bruselas-, tal como piden numerosos diputados que desean evitar un «brexit» sin acuerdo bilateral.

«Extender el artículo 50 no resolverá nada, porque en algún momento los miembros de esta cámara deberán decidir si quieren una situación de no acuerdo, aceptar un acuerdo o que no haya 'brexit«, declaró.

Insistió en que la mejor manera de evitar una salida no negociada, principal preocupación de la cámara, es aprobar el tratado que ella consensuó con Bruselas, que fue ampliamente rechazado por los Comunes el pasado 15 de enero.

May se negó una vez más a descartar un 'brexit' duro y desestimó la propuesta laborista de negociar con la UE una unión aduanera, al tiempo que reprochó al líder de la oposición, Jeremy Corbyn, no haber aceptado verse con ella para dialogar.

Corbyn rechazó reunirse con la jefa del Gobierno tras la derrota de su pacto al considerar que ésta no tenía intención de cambiar de posición, algo que confirmaron otros dirigentes que sí aceptaron la invitación. «La puerta de su oficina quizás esté abierta, pero las mentes están cerradas, y la primera ministra claramente no escucha», manifestó hoy Corbyn. «Si la primera ministra es seria sobre encontrar una solución. ¿Cuál de sus líneas rojas está dispuesta a abandonar?», incidió.

May se aferra a su pacto con la esperanza de obtener algún nuevo gesto de Bruselas que permita convencer a los sectores más reacios de su propio partido y de sus socios del Partido Democrático Unionista (DUP) de Irlanda del Norte.

Parlamentarios de todas la formaciones han tramitado ya enmiendas a una moción gubernamental «neutra» sobre el 'brexit' que se votará el próximo martes, de las que el presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, aceptará las más destacadas.

Las enmiendas presentadas hasta ahora, que también se votarán ese día, aunque no serán vinculantes, van en general encaminadas a impedir una salida sin acuerdo de la UE -con la prórroga del artículo 50- o a promover un segundo referéndum.

Asmimismo, May advirtió de que un segundo referéndum de independencia en Escocia, tras el de 2014, «es lo último» que el Reino Unido necesita, cuando está inmerso en el proceso de 'brexit'.

May contestó así a una pregunta en la Cámara de los Comunes del diputado conservador escocés Stephen Kerr, que le pidió que condenara los planes de promover otra consulta de la ministra principal de Escocia y líder del Partido Nacionalista Escocés (SNP), Nicola Sturgeon.

«Lo último que queremos es un segundo referéndum de independencia, el Reino Unido debería estar uniéndose, no separándose», afirmó la jefa del Ejecutivo británico, que esta tarde recibe a Sturgeon para abordar la salida de la Unión Europea (UE).

«Escocia celebró un referéndum en 2014, fue legal, fue justo, fue decisivo, y el pueblo votó claramente por que Escocia permaneciera dentro del Reino Unido», recordó. «Pero, más que eso, en las últimas elecciones generales (2017), el pueblo escocés envió de nuevo un claro mensaje de que no quiere un segundo referéndum» -lo que se reflejó en un retroceso del SNP-, señaló. «Tristemente, el SNP ha perdido el contacto con el pueblo de Escocia y aún no ha oído ese mensaje», incidió.

Problema escocés

En respuesta a estas afirmaciones, Sturgeon lamentó en Twitter que la primera ministra acuse a otros de haber perdido el contacto cuando es ella la que «insiste en una política de 'brexit' a la que se opone la inmensa mayoría de los escoceses».

Asimismo, ha advertido de que, si el Ejecutivo de Londres «sigue ignorando la voz de Escocia», entonces los escoceses tienen el derecho de considerar «otras opciones para su futuro, incluida la independencia».

Sturgeon se ha comprometido a hacer una nueva propuesta sobre la independencia de Escocia «en las próximas semanas», cuando se aclare el desenlace del «brexit».

Por su parte, May se opone tanto a un segundo plebiscito en Escocia como a una segunda consulta en todo el Reino Unido sobre el «brexit», después de la que posibilitó este, en 2016

El «backstop» de Irlanda, «línea roja» para Europa

Mientras tanto, el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, dejó claro que la Unión Europea no va a renegociar con el Reino Unido el denominado «backstop» de Irlanda, uno de los puntos más conflictivos del 'brexit'. «Apoyaremos a Irlanda, y eso significa que el 'backstop' es una línea roja sobre la que no podemos negociar con el Gobierno británico», aseguró Timmermans durante una visita a Cracovia, en el sur de Polonia.

May propuso el lunes un nuevo plan de salida de Reino Unido de la UE en el que se incluye una modificación del denominado «backstop», el mecanismo destinado a evitar que el 'brexit, suponga la vuelta a una frontera con todas sus consecuencias entre la república de Irlanda, que seguirá en la UE, e Irlanda del Norte, perteneciente al Reino Unido.

 

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