«Pensaba que nos iban a matar a todos»

Policías permanecen junto al camión que arremetió contra una multitud./
Policías permanecen junto al camión que arremetió contra una multitud.

Las españolas María Navarro y Maialen Martínez, que se encuentran en Niza, relatan el terror que han vivido tras el ataque terrorista

MARÍA REBOLLARSan Sebastián

Bajo el calor del verano y a la orilla del mar, las veladas en Niza son una hermosura. Maialen Martínez, una estudiante donostiarra de 17 años, acababa de disfrutar la noche de este jueves, con la familia francesa con la que reside mientras perfecciona el idioma, del espectáculo de fuegos artificiales desplegado en la playa para celebrar el 14 de Julio. Toda Niza respiraba esa placidez estival que parece hacer flotar el tiempo, sin prisa alguna, en la Riviera gala. Hasta que el tiempo se detuvo de verdad, de la manera más cruel y sobrecogedora posible, justo cuando Maialen y sus acompañantes salían del parking situado en la calle paralela a la Promenade d'Anglais y escucharon, con las ventanillas bajadas, gritos por todas partes y un ruido seco.

Pensaron que era por los festejos, pero a cada segundo que pasaba aquello dejó de ser "normal". Minutos después de que el pánico estallara en la capital de la Costa Azul, Maialen reconstruye su memoria del espanto al otro lado del teléfono, sujetando la emoción de la voz y también las lágrimas. "He escuchado algo que parecían tiros. La gente corría alrededor, llorando, sus caras eran terribles. Estábamos dentro del coche y yo ya no me sentía nada segura".

-¿Se te ha pasado por la cabeza lo que estaba ocurriendo?

-Se me ha pasado de todo por la cabeza. Lo primero que me ha venido es que podía ser el toro de fuego. Que a lo mejor la gente se había asustado por nada y le había entrado un ataque de pánico. Pero después... Luego he pensado que nos iban a matar a todos.

Los segundos dentro del coche se hicieron eternos. Con la niña de la familia, de apenas diez años, abrazada a ella en la parte trasera del automóvil, Maialen vio cómo una mujer golpeaba con fiereza la luna, vociferaba unas palabras que ella no logró entender e hizo un gesto que la pequeña, aterrorizada, interpretó como la simulación de una pistola disparando. "Ha sido terrible", musita la joven estudiante donostiarra, que se disponía a disfrutar de dos semanas de estudio y vacaciones en Niza antes de que el horror más absoluto volviera a cebarse con Francia, esta vez en el día que proyecta la 'Grandeur' al mundo.

Ya en casa, a un puñado de kilómetros de Niza, en una medianoche preñada de miedo, desolación y llanto, Maialen recuerda cómo nos pasaban motos y motos mientras ella y su familia de acogida trataban de huir cuanto antes en medio de un gigantesco atasco. "Ha sido terrible".

Otra española que se encontraba en Niza, María Navarro, todavía nerviosa tras el ataque, ha contado que los camareros del bar en el que estaba sentada han sido quienes han actuado a la mayor celeridad. "Nos han llevado dentro y han hecho una barrera con las mesas de la terraza", ha contado en 24H. Había llegado ahí de casualidad, tras dar un paseo.

Después ha llegado el caos. "La gente corría como si fueran los Sanfermines. Los coches se saltaban los semáforos y conducían en dirección contraria", ha explicado la joven, que ha regresado a su casa escoltada por soldados. "Íbamos de coche en coche, escondiéndonos", ha indicado.