Israelíes y palestinos se citan para un nuevo pulso en la verja de Gaza

Ayuda humanitaria en un campo de refugiados de Gaza./REUTERS
Ayuda humanitaria en un campo de refugiados de Gaza. / REUTERS

Peligro de un rebrote de la violencia en el primer aniversario de la Gran Marcha del Retorno pese a las llamadas a la contención de la ONU

MIKEL AYESTARANEnviado especial. Gaza

Israel y Gaza miran hoy a la verja de separación, donde seguro se vivirá un nuevo pulso entre la Gran Marcha del Retorno y el Ejército israelí. «Iré, por supuesto, y lo haré con mi mujer y mis hijos», aseguraba ayer el doctor Basem Naim, exministro de Salud y responsable del comité de Relaciones Exteriores de Hamás y uno de los organizadores de esta gran movilización popular que cumple su primer aniversario entre los llamamientos a la «contención» de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas en territorio ocupado (OCHA) para evitar «más muertos y heridos» y las filtraciones a la prensa sobre un supuesto entendimiento entre islamistas e israelíes para evitar una escalada de violencia logrado con la mediación de Egipto.

UN AÑO SANGRIENTO

195 palestinos
han perdido la vida a manos israelíes en el último año en intentos de asalto de la frontera con la Franja.
250.000 personas
podrían reunirse hoy para conmemorar la marcha, que inicialmente pretendía congregara a un millón.

Israel ha reforzado su presencia militar y el Ejército advirtió de que «Hamás planea enviar a terroristas entre los miles de manifestantes para asaltar la frontera, romper la verja y matar a familias israelíes que viven a cinco minutos a pie». Esta es la máxima defendida por los militares a lo largo de un año para justificar una respuesta que se traduce en 195 palestinos muertos, incluidos 40 menores, y 7.000 heridos de bala, según las cifras que ofreció OCHA. Estas cifras de muertos y heridos fueron investigadas por una comisión de la ONU que concluyó que «hay bases razonables» para creer que los soldados «cometieron violaciones de los derechos humanos y la ley humanitaria, en algunos casos constitutivas de crímenes de guerra o contra la humanidad». En este tiempo también al menos un militar resultó muerto y otros seis fueron heridos.

Agenda de negociación

Un año después de iniciar estas movilizaciones semanales no se ha logrado «el regreso de los refugiados a las tierras de las que fueron expulsados, ni el final del bloqueo, que eran nuestros grandes objetivos, pero hemos conseguido volver a poner Gaza en la agenda de negociación y también se ha visto una cara brutal de Israel que desgasta severamente la imagen que quiere dar al exterior de país democrático», opina el doctor Naim. Ante las críticas de algunos activistas y movimientos sociales que acusan a Hamás de «secuestrar» la marcha, el responsable islamista piensa que «más que un secuestro es una adopción. Diga lo que diga la propaganda israelí es una alternativa pacífica de resistencia, no queremos una nueva guerra. Las voces críticas son conscientes de que sin los medios de Hamás es imposible movilizar a tanta gente, sin Hamás no es posible una Gran Marcha del Retorno en Gaza».

El viernes transcurrió con aparente calma y los organizadores trabajaron en los puntos de protesta que se extienden a lo largo de la verja de separación y en los que han alejado las tiendas de campaña respecto a semanas anteriores.

Los encargados de dirigir las oraciones del día santo para los musulmanes tenían la orden del Ministerio de Asuntos Religiosos de enviar en cada mezquita de Gaza un mensaje para pedir que la marcha de hoy sea pacífica. «La Gran Marcha del Retorno no se termina aquí, de cara al futuro puede haber cambios en la frecuencia o en los lugares elegidos, pero vamos a seguir hasta lograr cambios tangibles en la vida de los gazatíes», concluye el doctor Naim, que no para de hacer cálculos y que, pese a bautizar a la movilización de hoy como «la marcha del millón de personas», estima que pueden reunir a unas 250.000 si todo sale según lo previsto.

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