Nuevo incidente militar entre Rusia y EE UU

Imagen de la filmación en la que se aprecia la maniobra de los dos buques. /AFP
Imagen de la filmación en la que se aprecia la maniobra de los dos buques. / AFP

Arriesgadas maniobras de dos buques atizan la confrontación entre ambas naciones a niveles aún peores que durante la Guerra Fría

RAFAEL M. MAÑUECOCorresponsal. Moscú

Los ánimos entre Estados Unidos y Rusia están caldeados y la situación amenaza con ir a peor. Dos destructores, uno de la Marina estadounidense, el 'USS Chancellorsville', y el otro, más pequeño, de la Flota del Pacífico rusa, el 'Admiral Vinográdov', estuvieron a punto de chocar este viernes en el mar de China Oriental.

Los dos navíos llegaron a estar a una distancia de unos 30 metros el uno del otro. Una filmación efectuada desde el buque americano y difundida en Twitter muestra la proximidad con la que el barco ruso persigue al 'USS Chancellorsville' en avance paralelo y a una distancia que a veces parecía de muy pocos metros.

La 7ª Flota estadounidense, que patrulla el Pacífico, difundió un comunicado deplorando el incidente. «Esta acción arriesgada forzó al 'USS Chancellorsville' a poner sus motores a plena potencia y a maniobrar para evitar una colisión. Consideramos las acciones rusas durante este incidente como peligrosas y no profesionales», se subraya en la nota. El Pentágono, por su parte, califico lo sucedido de «maniobra peligrosa».

Los navíos estuvieron a 30 metros el uno del otro, una acción «peligrosa», según el comunicado del Pentágono

El Ministerio de Defensa ruso, sin embargo, citado por la agencia RIA-Nóvosti, sostiene que las dos embarcaciones navegaban paralelamente y el 'USS Chancellorsville' «cambió el curso repentinamente y sin previo aviso, situándose a 50 metros del 'Admiral Vinográdov'».

Es la primera vez que algo así sucede entre barcos de guerra rusos y norteamericanos en el Pacífico. Este tipo de percances son más frecuentes en el Báltico y en el mar Negro, en aguas más cercanas a Rusia y en donde patrullan regularmente naves de la OTAN en misiones para proteger a países aliados, como Letonia, Lituania y Estonia, o incluso a defender a Ucrania ante un ataque desmesurado.

Cazas en Alaska

También se producen a menudo incidentes aéreos, la última vez el mes pasado en la costa de Alaska, cuando aviones de combate norteamericanos interceptaron aparatos rusos. Según el Comando de Defensa Aeroespacial de Norteamérica (NORAD, en inglés), «bombarderos rusos Tupolev-95 y cazas Sujói-35, que estaban entrando en Alaska fueron interceptados por nuestros aparatos F-22». Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso explicó que «cuatro bombarderos estratégicos Tu-95 realizaron un vuelo ya programado y que, en ciertos momentos, sus aeronaves fueron acompañadas por cazas F-22 estadounidenses».

Mucho más grave fue lo que sucedió en noviembre del año pasado en el Báltico con el buque belga 'Godetia', que ostentaba el mando de la flota antiminas de la OTAN y que fue acosado a baja altura por dos cazas rusos SU-24 armados con cohetes. El capitán de la fragata belga, Peter Ramboer, dio orden a los otros cinco navíos de la Alianza bajo su mando de detenerse y no llevar a cabo ninguna acción que pudiera provocar una escalada. «No quiero ser la persona que cause una tercera guerra mundial por un error de juicio», declaró entonces Ramboer.

Desde que Rusia se anexionó Crimea y apoyó a los rebeldes separatistas en el este de Ucrania, las relaciones de Moscú con Occidente y en particular con la OTAN han empeorado considerablemente. Rusia y Estados Unidos han abandonado el Tratado de Misiles Intermedios y amenazan con no prolongar el Start, de limitación de armas nucleares, cuando venza en 2021.