Los neonazis marchan en Washington un año después de Charlottesville

Jason Kessler lidera una manifestación de neonazis en Washington. /Jim Urquhart (Reuters)
Jason Kessler lidera una manifestación de neonazis en Washington. / Jim Urquhart (Reuters)

Un importante dispositivo policíaco se desplegó en el lugar

COLPISA / AFPWashington (EE UU)

Un grupo de supremacistas blancos se congregaba el domingo bajo un fuerte aguacero frente a la Casa Blanca, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, al cumplirse un año de los disturbios de Charlottesville, Virginia, que dejaron un muerto y 19 heridos.

En el primer aniversario de aquellos incidentes, la red de extrema derecha Unite the Right (Unir a la derecha) protagoniza la nueva concentración en Washington.

En horas de la tarde empezaban a llegar los primeros grupos neonazis bajo una fuerte escolta policial, y eran recibidos por unos 300 contra-manifestantes que les gritaban «¡Vergüenza!» y «¡Váyanse de mi ciudad!».

Ya desde temprano, grupos antirracistas protestaban pacíficamente frente de la Casa Blanca, blandiendo pancartas que decían «No a los nazis, no al KuKlux Klan, y no a un Estados Unidos Fascista». Algunos «dicen que la mejor estrategia es ignorar a los supremacistas blancos, que no les damos demasiada atención. Pero nosotros realmente creemos que sería un enorme error dejar que los fascistas pisen fuerte el suelo de la capital del país, sin oposición», dijo a la AFP Kei Pritsker, de 22 años, e integrante de Answer Coalition, un grupo antirracista.

Un importante dispositivo policial se desplegó en toda el área, con barricadas y varias calles cerradas a la circulación de vehículos, especialmente para impedir todo contacto entre manifestantes y contrarios que se espera también acudan a la plaza.

Se prohibió acudir a la marcha con armas de fuego, incluso para aquellos con permiso de porte. 'Unite the Right', que organizó la manifestación de Charlottesville del año pasado, obtuvo permiso para reunir a 400 personas en la plaza Lafayette, ubicada frente a la residencia presidencial, a partir de la 17:30 locales y durante solo dos horas. Pero la lluvia hizo su trabajo y los asistentes de una y otra parte comenzaban a dejar el lugar en torno a las 18:00 locales.

En un mensaje en su sitio web, 'Unite the Right' había advertido a sus partidarios que «ciertamente habrá provocadores que intenten conseguir una reacción de su parte» pero les aconsejó: «No respondan con ira». Entre la avanzada de supremacistas que llegó desde una estación de metro del centro de Washington estaba el organizador del evento, Jason Kessler, también responsable de la reunión en Charlottesville.

Kessler había pedido permiso para marchar de nuevo en esa pequeña ciudad de Virginia, pero las autoridades locales se lo negaron, pues al parecer no querían revivir los incidentes del 12 de agosto de 2017.

Esa concentración en Charlottesville había sido convocada para protestar contra un proyecto de la alcaldía de retirar una estatua del general confederado Robert E. Lee.

Al culminar la marcha se desencadenaron choques entre los supremacistas blancos y contramanifestantes, que fueron embestidos por un simpatizante neonazi causando la muerte de una mujer y 19 heridos.

Diversos momentos de la manifestación con manifestantes y contramanifestantes. / Agencias

En una entrevista con la radio pública NPR difundida el viernes, Kessler tomó públicamente distancia del movimiento neonazi. «No quiero a ningún neonazi en el mitín», dijo. «No son bienvenidos».

Los organizadores pidieron llevar solo banderas de Estados Unidos y de los Estados Confederados, pero evitar emblemas neonazis.

El presidente Donald Trump expresó el sábado su condena a todo tipo de racismo. «Los disturbios en Charlottesville de hace un año causaron muertes insensatas y división», escribió en su cuenta de Twitter.

El mandatario había sido criticado el año pasado por no haber condenado claramente a los supremacistas tras los incidentes que dejaron en evidencia el avance de la extrema derecha blanca en Estados Unidos. «Debemos estar unidos como nación. Condeno todo tipo de racismo y acto de violencia. Paz para TODOS los estadounidenses», añadió en su mensaje previo a la manifestación de este domingo.

Jim, un hombre negro que estaba contra la protesta y que no quiso dar su nombre completo, dijo que siente que Estados Unidos es más racista bajo el gobierno de Trump. Antes «era sutil, ahora no es sutil, es en tu cara, es como la Alemania Nazi», añadió.

 

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