El juez que encarceló a Lula acordó su estrategia con los fiscales

Manifestación ante el Ministerio de Justicia, en Brasilia, para pedir la libertad de Luiz Inacio Lula da Silva./AFP
Manifestación ante el Ministerio de Justicia, en Brasilia, para pedir la libertad de Luiz Inacio Lula da Silva. / AFP

El actual ministro de Justicia guió y sugirió fuentes para condenar al expresidente, según conversaciones filtradas a un medio digital

MARCELA VALENTEBuenos Aires

La revelación de diálogos secretos y comprometidos entre el exjuez Sergio Moro y los fiscales de la operación 'Lava Jato' provocaron una conmoción ayer en Brasil y pusieron en duda la legalidad de los procedimientos que llevaron a prisión al expresidente Luiz Inacio Lula da Silva. El portal Intercept Brasil publicó en la noche del domingo conversaciones de Moro con el fiscal coordinador de 'Lava Jato', Deltan Dallagnol -y de éste con colegas-, que contradicen la presunción de imparcialidad política de los procuradores.

El equipo de fiscales habría conspirado para impedir una entrevista a Lula autorizada por el Supremo Tribunal Federal. Lula, preso en Curitiba desde abril de 2018, no pudo ser candidato a las presidenciales ni dar entrevistas antes de la votación. «Una rueda de prensa antes del balotaje puede elegir a Haddad», se alarmaba una de las fiscales en el grupo aludiendo a Fernando Haddad, el delfín de Lula que quedó segundo ante el elegido presidente Jair Bolsonaro.

En los documentos filtrados, Dallagnol expresaba también dudas sobre la solidez de las pruebas contra Lula en la causa por el tríplex que la justicia le atribuyó. Moro lo condenó por considerar que la propiedad -que figuraba a nombre de la constructora OAS- era el pago de la firma por un contrato con Petrobras. «Van a decir que lo estamos acusando con base en noticias de diarios e indicios frágiles», se anticipaba el fiscal días antes de presentar la acusación ante Moro. «Debe estar todo bien amarrado», recomendaba.

Finalmente, uno de los elementos más críticos de la filtración, son los diálogos de Moro con Dallagnol. La colaboración entre juez y fiscal está prohibida en Brasil. No obstante se nota que Moro, actual ministro de Justicia de Bolsonaro, intercedió en el proceso y, por momentos, lo guió.

Sugería pistas, presentaba fuentes que ofrecían datos, proponía plazos. Se jactaba de haber grabado conversaciones de Lula con la entonces presidenta Dilma Rousseff y de haberlas divulgado para frenar un nombramiento del expresidente, un hecho por el que pidió disculpas.

Los diálogos fueron entregados a Intercept por una fuente anónima y advirtieron además que lo publicado es una parte de un «extenso lote de archivos» recogidos durante dos años. Los fiscales y el juez se defendieron acusando al sitio periodístico por publicar conversaciones «hackeadas» y por no pedirles una aclaración antes de publicarlo. En cuanto al contenido de los diálogos los fiscales destacan que la condena a Lula fue confirmada en instancias superiores.

Moro expresó que la publicación expone mensajes «obtenidos por medios ilegales» y aseguró que «no hay nada allí. Ninguna anormalidad o direccionamiento de las actuaciones», consideró. Sin embargo el Consejo Nacional del Ministerio Público pidió ayer investigar a los fiscales y el Supremo convocó a una sesión extraordinaria para hoy. Jueces del máximo tribunal están alarmados por lo que parece una conspiración para quitar a Lula del proceso electoral.