Ajustada victoria del 'sí' en el referéndum presidencial de Turquía

Seguidores de Erdogan celebran el resultado del referéndum./
Seguidores de Erdogan celebran el resultado del referéndum.

La oposición cuestiona la legitimidad del escrutinio por la decisión de la Comisión Superior Electoral de aceptar votos sin el sello pertinente y reclama un nuevo escrutinio

COLPISA / AFPANKARA

Los resultados del referéndum para ampliar los poderes del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, han arrojado este domingo el resultado del 'sí' como opción ganadora tras un ajustado recuento de votos.

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Ese recuento confirma que el 'sí' ha alcanzado un 51,35% a favor frente al 48,65% del 'no', una ventaja de 1,3 millones de votos respecto a un plebiscito de enorme calado desde la fundación de la moderna república. Pero el Partido Republicano del Pueblo (CHP), en la oposición, ha cuestionado la legitimidad del escrutinio por la decisión de la Comisión Superior Electoral (YSK) de aceptar votos sin el sello pertinente; e incluso ha reclamado un nuevo escrutinio para el 50% de los sufragios.

"La YSK ha fracasado al permitir el fraude en el referéndum", ha denunciado Bulent Tezcan, vicepresidente del CHP, en declaraciones ante varios periodistas desde la sede de esta formación política en Ankara. Y es que la YSK había publicado una nota en su web horas antes del cierre de la votación para señalar que acepta votos sin el sello oficial a menos que se demuestre que son fraudulentos, pues ha recibido multitud de quejas denunciando que los funcionarios de la propia YSK no los estampaban.

La negativa a esta reforma constitucional se ha impuesto en las tres ciudades más grandes del país. En Ankara ha ganado el 'no' con un 50,97%, en Estambul con un 51,22% y en Esmirna con un 68,75%. El 'no' también ha ganado en toda la costa mediterránea, en la parte europea de Turquía y en el sureste del país, de mayoría kurda, además de en algunas provincias interiores.

Recep Tayyip Erdogan ha reivindicado el calado histórico de la reforma constitucional aprobada este domingo en referéndum y ha recordado que el 'sí' y sus 25 millones de votantes aventajan en 1,3 millones al 'no', según resultados aún no oficiales. Además, ha defendido el carácter civil del cambio, en contraste con los golpes de Estado del siglo pasado.

"Por primera vez en su historia Turquía ha decidido un cambio de importancia con el Parlamento y el pueblo. Por primera vez en la historia de la república vamos a cambiar nuestro sistema de gobierno mediante la política civil. Por eso es tan importante", ha afirmado Erdogan desde la residencia presidencial de Estambul.

El mandatario turco ha señalado además la importancia del voto de los turcos en el exterior, mayoritariamente favorables a la reforma constitucional, y también ha destacado que ha crecido el apoyo a la iniciativa en el sureste de Turquía de mayoría kurda, tradicionalmente hostil.

Erdogan ha destacado que con este resultado, el país podrá avanzar "más rápido y con más fuerza", aunque ha subrayado que no todos los artículos de la nueva constitución entrarán de inmediato en vigor, sino que algunos no serán aplicables hasta noviembre de 2019.

Una tensa campaña

17 investigados por vínculos con Gulen

La Fiscalía de Estambul ha abierto una investigación contra 17 individuos, entre los que se encuentran varios políticos, burócratas y académicos estadounidenses, de los que se sospecha que forman parte del círculo cercano del influyente clérigo Fetulá Gulen, a quien Ankara culpa del intento de golpe de estado del pasado verano.

A los investigados, entre los que se encuentra el exdirector de la CIA John Brennan, se los acusa de intentar derrocar al Gobierno turco y la Constitución, y de ser miembros de la FETO -siglas de la Organización Terrorista Fetulenista, en la que las autoridades engloban a todos aquellos que sigan a Gulen-.

Además de Brennan, en la lista se encuentran también el senador por Nueva York Chuck Schummer; el exfiscal del distrito del Sur de Nueva York Preet Bharara; el presidente de la oficina de Control de Bienes en el Extranjero, David Cohen, y el director para el programa de Oriente Próximo del centro Wilson, Henri Barkey, según ha informado la agencia turca Anatolia.

La Fiscalía está investigando las reuniones a las que acudieron los días 15 y 17 de julio -la asonada golpista tuvo lugar el 15 de julio- los investigados en Estambul, así como sus entradas al país y sus presuntos vínculos con miembros de FETO. También sus discursos públicos y los mensajes en redes sociales formarán parte de la investigación.

El referéndum se ha caracterizado por la tensión; sobre todo desde que a las 9:30 hora local un tiroteo entre grupos políticos rivales acabó con tres personas muertas. La agencia de noticias Dogan ha informado de que el incidente ocurrió en el patio de un colegio electoral de la localidad de Yabanardi, provincia de Diyarbakir, en el sureste de Turquía de mayoría kurda. El hijo del alcalde, Mehmet Yildiz, disparó contra otras personas durante una discusión. Los fallecidos fueron Abdülrezzak Yildiz, Idris Yildiz y Seyhmus Yildiz, que fenecieron de camino al hospital de Siverek.

Antes, había largas colas para votar sobre un referéndum organizado nueve meses después de un golpe de Estado fallido contra Erdogan, y que apunta a cambiar la Constitución aboliendo el puesto de primer ministro y reforzando el poder presidencial, que concentraría en sus manos grandes prerrogativas. "Turquía tomará una de las decisiones más importantes de su historia", dijo Erdogan el sábado, en uno de los últimos mítines de una campaña que movilizó a todo el gobierno. Están convocados a las urnas unos 55,3 millones de electores.

El Gobierno presenta esta reforma como indispensable para dotar al Estado de un ejecutivo estable y romper definitivamente con los frágiles gobiernos de coalición de los años 1980 y 1990, antes de la llegada al poder del AKP, el partido islamoconservador de Erdogan. Pero sus detractores ven en ese cambio una nueva deriva autoritaria de un hombre al que acusan de querer acallar cualquier voz crítica, sobre todo tras el intento de golpe de Estado militar del 15 de julio de 2016.

«Una lección para Occidente»

Mientras los diferentes partidos intentaban captar a los indecisos, el presidente turco se expresó con confianza en las últimas horas de la campaña, que acabó oficialmente este pasado sábado a las 18:00 hora local (15:00 GMT). "Los resultados se anuncian buenos", afirmó. "Pero esto no tiene que aletargarnos. Un 'sí' fuerte será una lección para Occidente", dijo Erdogan, que durante la campaña ha criticado regularmente a la Unión Europea.

Erdogan indicó que la candidatura de Turquía a la UE, en punto muerto desde hace años, se pondría "sobre la mesa" después del referéndum. También reactivó el debate sobre la restauración de la pena capital, una línea roja para Bruselas. Si el texto es aprobado "esto pondría en marcha la reestructuración más drástica en 94 años de historia de la política turca y de su sistema de gobernanza", indicaron en un informe, Sinan Ekim y Kemal Kirisci, experto del centro Brookings Institution. Kemal Kiliçdaroglu, líder del primer partido de la oposición (CHP, socialdemócrata) planteó las opciones como una dicotomía.

"¿Queremos seguir con una democracia parlamentaria o (tener) un sistema de Gobierno con un solo hombre?", declaró en un mitin cerca de la capital, comparando el sistema presidencial que defiende el Gobierno con un "autobús sin frenos del que no se conoce el destino". En las últimas semanas, la oposición y varias oenegés han denunciado que la campaña ha sido asimétrica y que tanto en la calle como en los medios la presencia del "Sí" es dominante.

Emergencia y dudas

En tanto, toda la campaña se ha desarrollado bajo el estado de emergencia que fue impuesto después del golpe de estado fallido. Cerca de 47.000 personas han sido arrestadas y más de 100.000 han perdido sus empleos o están suspendidas. El partido prokurdo HDP ha hecho campaña con dos de sus copresidentes y varios parlamentarios en prisión, luego que fueran encarcelados acusados de tener vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), considerado por Ankara como una organización "terrorista".

La principal incertidumbre para Erdogan reside en el voto de los kurdos, que suponen una quinta parte de la población de Turquía. También hay dudas sobre el voto de la derecha nacionalista: su líder, Devlet Bahçeli, apoya la revisión constitucional, pero las bases están divididas. La seguridad también ha sido uno de los ejes de la campaña, después de que el país sufriera en los últimos meses varios ataques mortales, algunos de ellos reivindicados por el grupo Estado Islámico (EI) y otros atribuidos a grupos kurdas.

La agencia de prensa privada Dogan afirmó el sábado que 49 presuntos miembros del EI habían sido detenidos en Estambul esta semana. El martes, otros 19 fueron arrestados en Esmirna, en el oeste del país. Las autoridades movilizarán a 33.600 policías en Estambul para garantizar la seguridad, según la agencia progubernamental Anadolu. Erdogan, de 63 años, ocupó el puesto de primer ministro entre 2003 y 2014, antes de ser elegido presidente, un cargo más bien protocolario en Turquía. En caso de victoria del sí en el referéndum podría permanecer en el poder hasta 2029.