Erdogan suspende a 15.000 funcionarios del Ministerio de Educación

Erdogan se dirige anoche a sus partidarios en Estambul. /
Erdogan se dirige anoche a sus partidarios en Estambul.

El presidente turco sigue depurando a sus adversarios y pide la dimisión a los 1.577 decanos universitarios del país

COLPISA / AGENCIASANKARA

La purga iniciada por las autoridades turcas a raíz del golpe de Estado fallido del viernes pasado, que está afectando principalmente a personas que se considera afines al clérigo autoexiliado Fethullah Gülen, ha continuado este martes en distintos órganos y administraciones públicas.

más información

El Ministerio de Educación ha suspendido hoy de sus empleos a 15.200 funcionarios sospechosos de tener vínculos con las redes de simpatizantes del predicador exiliado, al que se le atribuye la responsabilidad de la asonada. "A partir de hoy, 15.200 empleados públicos, tanto en los centros como en las provincias, han sido suspendidos del servicio y se inicia una investigación respecto a estas personas", reza el comunicado, citado por la agencia semipública Anadolu.

"Nuestro Ministerio ha llevado a cabo un trabajo respecto a los empleados públicos que estén vinculados a FETÖ" (las siglas con las que el Gobierno se refiere a las redes gülenistas), explica la nota. Las siglas FETÖ describen las redes de simpatizantes de Fethullah Gülen, hasta 2013 aliado del Gobierno islamista y ahora considerado enemigo público número uno y responsable del golpe fallido, pese a que éste haya negado toda relación. El número de funcionarios suspendidos en Educación se añade a los 8.777 que fueron apartados del servicio por el Ministerio de Interior ayer, y más de 2.500 en otros ministerios.

Por otro lado, el Consejo Superior de Educación de Turquía ha pedido la dimisión a los 1.577 decanos universitarios del país, ha informado la cadena de televisión CNNTürk. Del total de decanos, 1.176 lo son de universidades públicas y 401 de instituciones universitarias privadas, según la emisora. Al menos 19 decanos de la Universidad Akdeniz en Antalya han presentado ya su renuncia, ha informado CNNTürk.

La Organización Nacional de Inteligencia ha suspendido a un centenar de trabajadores, la mayoría de los cuales no eran agentes en activo, bajo la sospecha de que estarían vinculados con la intentona, según un alto cargo turco. Por otra parte, 257 trabajadores de la oficina del primer ministro también han sido apartados de su cargo por este mismo motivo, según fuentes de su equipo. Unas 2.600 personas trabajan en la oficina de Binali Yildirim. También han sido apartados de sus cargos 492 trabajadores de la principal autoridad islámica del país por su presunta implicación en el golpe fallido y por supuestos vínculos "terroristas", según ha informado en un comunicado la Dirección de Asuntos Religiosos, que emplea a más de 100.000 personas.

En total, son ya 27.000 los funcionarios que han sido apartados de sus puestos y son miles los detenidos tras la asonada, entre ellos policías, militares y jueces.

Por su parte, el Consejo Supremo de Radio y Televisión de Turquía (RTÜK) ha cancelado las licencias a "todas las emisoras de radio y televisión que hayan dado respaldo a los conspiradores golpistas", una medida que afecta a unos 20 medios vinculados a Fethullah Gülen. Varios de los medios a los que se retira ahora la licencia ya habían sido intervenidos por el Estado durante el último año y sus responsables reemplazados por fideicomisarios, y otros habían sido cerrados.

Alerta a la cúpula militar

Y mientras la represión continúa, siguen desvelándose datos del golpe. Las Fuerzas Armadas de Turquía han revelado este martes que la Organización Nacional de Inteligencia (MIT) les alertó de que se estaba gestando un golpe de Estado militar horas antes de que comenzara la asonada, algo que el Gobierno ha negado.

De acuerdo con la versión de las Fuerzas Armadas, el MIT informó a las 16.00 horas del viernes a los altos mandos militares y el jefe del Estado Mayor, el general Huklusi Akar, hizo las advertencias necesarias contra "este despreciable y miserable intento". Sin embargo, el viceprimer ministro turco, Numan Kurtulmus, ha negado públicamente esta versión, afirmando que las autoridades no tuvieron conocimiento de que había un golpe de Estado hasta que ya estaba en marcha, en torno a las 22.00 horas.

Además, las Fuerzas Armadas han aclarado que Akar se vio obligado a leer en la televisión pública el comunicado que declaraba el triunfo del golpe de Estado y ha subrayado que "la inmensa mayoría" de los militares están en contra de la asonada, calificando de "traidores" a los demás.

Como prueba de este compromiso con el Gobierno turco, han destacado que las fuerzas de seguridad -junto a "los héroes de la Policía- dieron "una respuesta merecida" a los golpistas que, ha enfatizado, recibirán ahora su castigo. "Nuestra nación tendrá que decidir entre aquellos que forman parte de una organización terrorista y los que luchan contra ella por el bien del Estado", ha dicho Akar. "La victoria pertenece a quienes creen en la superioridad de la ley, la democracia y los altos valores y objetivos de la nación turca", ha aseverado.