«Estoy trabajando para que Asturias viva del turismo»

Cristina Tárrega posa para en el balneario de Las Caldas. / MARIO ROJAS
Cristina Tárrega posa para en el balneario de Las Caldas. / MARIO ROJAS

La periodista Cristina Tárrega pasa sus vacaciones en Asturias y asegura que «el cambio climático viene muy bien para que venga más gente dentro de la catástrofe que supone»

IRENE B. CARRIL

Cristina Tárrega (Valencia, 1967) nos cita en el balneario ovetense de Las Caldas, donde pasa sus vacaciones «rodeada por la naturaleza», en unos días en los que priman la dieta y los tratamientos de belleza para volver al trabajo cargada de energía. No son los únicos elementos que complementan su apariencia: el peluquero gijonés Rober Tejeiro es el encargado de darle el toque final a la imagen de la periodista.

-¿Por qué pasa sus vacaciones en Asturias?

-Escuchaba muchas veces a mi padre decir que Asturias era maravillosa y tenía muchas ganas de venir sin trabajar, solo para disfrutar. Vine a Las Caldas y Asturias me atrapó. Considero que es uno de los lugares más bellos del mundo. Para mí, Las Caldas es un sitio mágico. En Asturias comienza todo, en un momento en el que todo se despedaza. Venir aquí es darte cuenta de que en este lugar nació todo por lo que tanto se luchó y lo que no podemos es ser tan torpes de querer destruir aquello por lo que nuestros antepasados lucharon con tanto esfuerzo. Para mí, esto significa unidad, país y orgullo.

-Abandera muchos lugares.

-De momento, estoy en España. Asturias me tiene muy enamorada porque me voy al pueblecito y estoy media hora mirando los hórreos. Asturias está llena de arte, pero de arte natural. Miguel Ángel tendría poco que hacer en Asturias, porque ya lo había hecho todo la naturaleza. Tengo que dar las gracias a Pepe Hidalgo. Gracias a él, Air Europa ha vuelto a volar en Asturias. Estoy trabajando para que Asturias viva del turismo y tenga menos problemas de trabajo. Yo la tendría en todos los periódicos y revistas. El cambio climático viene muy bien para que venga más gente, dentro de la catástrofe que supone.

-¿Cómo es tu situación tras tantos años en televisión?

-Mi situación actual es muy buena. Tengo una agencia de comunicación, Kibo Media. Llevamos la comunicación de diferentes firmas y posicionamos diferentes marcas en el mercado. En cuanto a la televisión creo que estoy en el momento de empezar un formato nuevo. Tengo que volver a escuchar a la gente con un programa de testimonios. Es un buen momento para volver a escuchar la soledad de las personas.

-¿Considera que siendo mujer fue más difícil su carrera?

-Creo que la mujer está mejor que estaba. Tenemos muchos derechos y hemos alcanzado un papel muy importante. Hay que seguir luchando, pero no nos podemos quejar. Yo no estoy en ese punto del feminismo. Lo respeto, pero estoy con el ser humano. Yo juzgo a la gente por su valía y por su inteligencia emocional. El mundo se construye con códigos morales, no con sexos.

«La Santina se porta muy bien»

-Ha salido por todas partes por una fotografía retocada en la que le faltaba parte del cuerpo.¿Cómo le afectan todas estas cosas que suceden en las redes sociales?

-Me ha parecido muy gracioso. Yo no tengo un programa de recortar porque me cobran, prefiero venir a Las Caldas y me lo gasto en adelgazar. Subí la foto que no era, porque no veo bien, y saltó la polémica. Me alegro de que una polémica sea por mí y no porque se queme Asturias o Valencia. Si hubiera una tragedia no estarían hablando de mí, y yo no quiero que haya desgracias. No pueden verte con miedo, hay que llorar a escondidas y ya está. Algunas de las veces que me he visto envuelta en este tipo de problemas vine a Covadonga. Me dejaron tocar a la Virgen, me abrace a ella y se paró todo. La Santina se porta muy bien conmigo.

-¿Cómo consigue mantenerse dentro del mundo de la televisión después de tanto tiempo?

-Respetando a los demás y a mí misma. Todo se basa en el respeto. Yo no tenía presupuesto para hacer entrevistas y han venido todos porque me quieren y yo les quiero. Tengo un gran patrimonio con mis amigos de la televisión. El dinero viene y va, se funde, hay impuestos, pero el cariño no. Contra los malos cariños y contra las maldades yo no puedo luchar.