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REPORTAJE
"El teatro Emperador es un motivo de legítimo orgullo para esta ciudad"
leonoticias.com reproduce el folleto inaugural del teatro Emperador el 22 de septiembre de 1951, en el que se mostraba el inmueble como símbolo de progreso
leonoticias.com
12/04/2014 (13:17 horas)
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Eran las doce del mediodía del 22 de septiembre de 1951 cuando autoridades políticas, militares, eclesiásticas y civiles se citaban a las puertas del Teatro Emperador para inaugurar un inmueble único en la ciudad y un referente cultural de toda Castilla y León.

leonoticias.com reproduce hoy el folleto que aquel día fue entregado a los asistentes al acto inaugural de un edificio único e inigualable en entonces presente y futuro de la ciudad.

En ese documento la Empresa Leonesa de Espectáculos recordaba que el Emperador tomaba el relevo al viejo teatro Principal que ya no podía cumplir con las necesidades de la época. "El nuevo teatro Emperador es digno de una gran ciudad", se asegura en los folletos que entonces se entregaron.

"El Emperador es un motivo de legítimo orgullo para la ciudad", se advierte en la edición realizada para el momento, una veintena de páginas en las que se detalla cada una de las estancias del nuevo teatro así como la obra elegida para la inauguración, el espectáculo 'Sueños de Viena'.

El teatro Emperador, encargado por la Empresa Leonesa de Espectáculos S.A. que por aquel entonces monopolizaba toda la exhibición cinematográfica y por ende la representación teatral de la ciudad, tuvo como creadores a los arquitectos Manuel de Cárdenas, Gonzalo de Cárdenas y Francisco J. Sanz Martínez.

El primer proyecto de cuatro

El primer proyecto, fue presentado en diciembre del 1946 por Manuel y Gonzalo de Cárdenas, y contemplaba tan solo la ocupación de la mitad de la parcela y planteaba una función exclusivamente cinematográfica, con una capacidad para 1.378 personas, 882 en el patio de butacas y 492 en el anfiteatro, que accedían a sus localidades de forma segregada, llevando al límite la estratificación por clases imperante en la época.

Imagen del teatro Emperador incorporada en el folleto inaugural.

En 1947 se desecha el antiguo proyecto y se presenta la solicitud de "vaciado y sostenimiento de tierras" de todo el solar que ocupa el Emperador, presentando un único plano sobre los cimientos que afecta ya a todo el solar. De este modo, y poco después, se presenta un nuevo proyecto, que incluía varios cambios notorios respecto al anterior de 1946.

El nuevo diseño presentaba una sala de función polivalente, ya que contempla tanto la representación teatral como la exposición cinematográfica, con una capacidad prácticamente igual a la inicial, de 1.367 plazas, distribuidas no obstante de diferente forma al proyecto inicial, con 670 en el patio de butacas, 264 en el entresuelo, 383 en el anfiteatro y 50 en diez palcos.

El proceso llegó a su fin en diciembre de 1949, cuando se presenta un cuarto y definitivo proyecto, al que se suma la firma del arquitecto local Francisco J. Sanz para la ampliación de dos pisos en el torreón del chaflán, dando así satisfacción al ayuntamiento, que exigía un diseño que procurase un mayor empaque y altura que hermosease la plaza en la confluencia de Santa Nonia e Independencia.

Cierre en 2006

El edificio finalizó su construcción el 22 de septiembre de 1951, dos años después, y el acto congregó a cientos de leoneses y curiosos que convirtieron a partir de ese instante este teatro en una referencia cultural y social en la que se celebraron los mejores espectáculos teatrales y filmográficos.

Desde su inauguración en 1951 hasta su cierre al público el 31 de octubre del 2006, el teatro acogió los actos para los que fue diseñado, esto son exposiciones cinematográficas, representaciones teatrales y ópera entre otras manifestaciones artísticas. A partir de este último año, el teatro es cerrado al público y surge una fuerte oposición pública a que el teatro se mantenga cerrado, apoyada curiosamente por los promotores del cierre, con la colocación de carteles que indicaban el número de días que había estado cerrado el teatro. Esta presión social desembocó en la compra del teatro, poco antes de las elecciones del 2007, por parte del ayuntamiento de León, que planteó un uso estrictamente teatral gestionado por el ayuntamiento, Caja España y la Junta de Castilla y León.

Tras las elecciones, no obstante y tras salir del ayuntamiento los promotores de esta idea, se buscó una nueva línea de uso para el emblemático teatro de la capital leonesa. La nueva línea surgió del Ministerio de Cultura, que anunció la creación del Centro Nacional de Artes Escénicas y de las Músicas Históricas, un centro que se encargaría de preservar el repertorio musical español desde los inicios de la escritura musical hasta principios del siglo XIX.

El proyecto, finalmente, nunca llegó a convertirse en realidad por lo que finalmente el Emperador se quedó sin uso hasta la fecha actual en la que el propio ministerio ha decidido poner a la venta el inmueble por 3,7 millones de euros, un millón menos del importe pagado por su adquisición.

Desde 2009 y hasta el 2011,9 el edificio se encuentra inmerso en las obras de restauración destinadas a adecentar el teatro para su nuevo uso. 

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