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 Posadas de encanto real
León cuenta con 6 Posadas Reales que seducen por su encanto y la calidad de sus servicios. En Castilla y León ya suman 46
El Rincón de Babia, en La Cueta, sirvió como lugar de descanso a los reyes de León a partir del siglo X
El Rincón de Babia, en La Cueta, sirvió como lugar de descanso a los reyes de León a partir del siglo X
Gerardo Liendo
13/03/2015 (11:00 horas)
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Pueblos con encanto; rincones que desprenden historia, patrimonio, cultura y naturaleza; espacios que enamoran al turista y conquistan sus sentidos. Castilla y León es el museo vivo más extenso de España, con gentes hospitalarias siempre dispuestas a mostrar los parajes de ensueño.

Por todos sus atractivos, la comunidad se ha convertido en el primer destino nacional de turismo de interior, gracias, especialmente, a una hostelería capaz de satisfacer las demandas de los visitantes más exigentes. Desde la Junta se ha impulsado una política que permite consolidar una oferta de turismo rural basada en un alto concepto de calidad, tanto en los servicios como en los establecimientos. Por ello, creó hace diez años un producto turístico, denominado Posadas Reales, como Marca de Excelencia Turística de Castilla y León. A través de ella, la institución autonómica ha realizado una rigurosa selección de establecimientos que responden satisfactoriamente a determinados estándares de calidad.

Las Posadas Reales son alojamientos que seducen por su encanto, por el trato que dispensan y por la calidad de sus servicios. Repartidas por las nueve provincias castellanas y leonesas, su visita es toda una garantía.

León

La provincia leonesa cuenta con seis Posadas Reales. En Astorga, dentro del recinto amurallado y en un punto intermedio entre la Catedral y la Plaza Mayor, se levanta la Casa de Tepa, una singular construcción civil de finales del XVIII y que, hasta hace poco tiempo, ha sido residencia habitual de los Condes de Tepa. Esta casa señorial sirvió de alojamiento a Napoleón tras el asedio de Astorga durante la Guerra de la Independencia.

En el pueblo más alto de la provincia de León, La Cueta, aparece El Rincón de Babia, antigua vivienda-caserón restaurada, conocida por haber servido como lugar de descanso a los Reyes de León a partir del siglo X.

Sobre la falda del Monte Teleno, en plena tierra maragata, la Posada Real Hostería Camino ofrece sus servicios en lo que fue una construcción rústica y en cuya restauración se han conservado los sillares, baldosas, vigas, puertas y ventanas originales. En ella destacan los suelos hidráulicos del siglo XIX.

En el corazón de la Maragatería, a 6 kilómetros de Astorga, se encuentra Val de San Lorenzo, y en un edificio histórico se levanta La Lechería, una Posada Real que fue, precisamente, lechería (en 1904), pero también fábrica de hilados en los años 50 y almacén en los años 70.

La antigua escuela de Sena de Luna, construida en 1914, es hoy la Posada Real Días de Luna, un ‘edificio saludable’ que ha mantenido todos los elementos recuperables, especialmente aquellos que originariamente estaban ocultos y ahora han quedado a la vista.

En la pequeña localidad de Villadepalos, en plena comarca de El Bierzo, el mejor de los descansos se puede encontrar en la Posada Real La Tronera, que cuenta con dos edificios: uno de 1907, construido con piedra de río y madera, y otro más moderno.

Ávila

En la provincia abulense hay siete establecimientos que han merecido el reconocimiento de Posadas Reales.

En el valle del Tiétar, al sur de la Sierra de Gredos, se encuentran dos. En Arenas de San Pedro, la Posada Real del Infante, ubicada en una finca de dos hectáreas que alberga los dos edificios en los que se distribuyen los distintos servicios que ofrecen: uno es la antigua casa de postas donde paraban las diligencias, cuidadosamente restaurada, y el segundo está reservado a la zona de alojamiento. En Piedralaves se encuentra la Posada Real Quinta de San José, una villa señorial construida como casa convento a principios del siglo XX, en cuya restauración se ha mantenido los mosaicos de Talavera originales.

En Navarredonda, en pleno corazón del Parque Regional de la Sierra de Gredos, aparece La Casa de Arriba, una casona señorial del siglo XVII construida en piedra, que conserva su viguería en todo el edificio.

Al norte de la provincia abulense, en Arévalo, se levanta la Posada Los Cinco Linajes, situada en la antigua judería, junto a la iglesia de Santo Domingo, en una antigua casona totalmente restaurada y cuyos cimientos datan del silo XIII.

Burgohondo, en pleno valle del río Alberche, acoge El Linar del Zaire, una Posada Real de piedra granítica, sede de las antiguas escuelas, situada a escasos metros de la Abadía Nuestra Señora de la Asunción, joya románica del siglo XII, declarada monumento histórico-artístico.

En la comarca de la Moraña, repleta de arte mudéjar, se encuentra Velayos, y muy próxima a su iglesia –construida en 1691– aparece la Hostería del Mudéjar, cuya primera inscripción data de 1898, antigua casa del médico.

Y en Villatoro, en el castillo fundado por el rey Alfonso XI a favor del obispo Sancho Dávila en el siglo XIV y catalogado como monumento nacional en 1949, se encuentra La Posada Torre del Mayorazgo, rodeada por una finca de 7.000 m2.

Burgos

Cuatro Posadas Reales se encuentran en la provincia burgalesa. En Espinosa de los Monteros, la Posada Real Torre Berrueza, una torre del siglo XII restaurada y rehabilitada respetando al máximo su estructura y sus muros con 800 años de antigüedad.

En la comarca de Las Merindades, cerca de Espinosa, El Prado Mayor ofrece sus servicios en una antigua casa de labranza, cuya construcción data de finales del siglo XVI. Esta Posada Real conserva la columna de piedra que sustenta el soportal del patio, el arco de la fachada principal y un escudo.

En la villa milenaria de Hontoria de Valdearados, en la carretera que une Peñaranda de Duero con Caleruega y Santo Domingo de Silos, un antiguo molino y panadería ha sido restaurado y habilitado para convertirse en La Posada de Salaverri. Desde su construcción, resguardaba y albergaba a los labradores y sus ganados cuando iban a moler.

La Posada Ducal se encuentra en Peñaranda de Duero, villa declarada Conjunto Histórico-Artístico. Esta Posada Real se levanta en un edificio del siglo XVI, que era la casa del servicio de los duques de Avellaneda, restaurado y que conserva las vigas de madera vistas y unos bellos soportales.

Palencia

Al norte de la provincia palentina, en Aguilar, la Posada de Santa María la Real ofrece sus excelentes servicios a los turistas. Está incluida dentro del complejo turístico del Monasterio Santa María la Real, instalada en lo que fueran las dependencias agrícolas del monasterio del siglo XII, aunque esta parte del edificio fue construida en el XVII.

Salamanca

En la provincia salmantina hay siete Posadas Reales, una de ellas de reciente incorporación. Esta es el Castillo del Buen Amor, localizada en la localidad de Topas, habilitada en un castillo-palacio del siglo XV, construido sobre una fortaleza anterior del XI, declarado Bien de Interés Cultural desde 1931. Fue morada del obispo D. Alonso de Fonseca Quijada, de su amante doña Teresa de las Cuevas y de los cuatro hijos que tuvo con ella.

En Puerto de Béjar, próxima a una pléyade de pueblos pintorescos declarados Conjunto Histórico Artístico, aparece la Posada Real Rural Musical, una antigua fábrica de chocolate, que conserva intacta la estructura del edificio original.

La Posada Real la Casa de la Sal, ubicada en un edificio del siglo XVIII, fue una fábrica de embutidos situada en el centro del casco histórico de Candelario, pueblo declarado Conjunto Histórico Artístico desde 1975.

En la Sierra de Francia, en el municipio de San Martín de Castañar, aparece la Abadía de San Martín, en cuya restauración se ha mantenido la esencia de la casa típica serrana, combinada con una decoración interior que mezcla lo tradicional con lo más moderno.

En plenos Arribes del Duero, en Saucelle, el turista encontrará la Posada Real Casa del Brasilero, rehabilitada sobre un edificio de 1903, denominado así porque perteneció a Tomás Perera Andrade, vecino del pueblo que emigró a Brasil, donde amasó fortuna. A su regreso, construyó la casa que, en la actualidad, es propiedad del Ayuntamiento de Saucelle.

También en los Arribes, en la confluencia de los ríos Duero y Huebra, se levanta la Posada Real Quinta de la Concepción, una hermosa construcción típica de la comarca, con muebles antiguos restaurados, distintos utensilios que se utilizaban antiguamente en los pueblos y una colección de obras pictóricas del artista salmantino Domingo Martín. Y una casona castellana del siglo XVIII de Ledesma, construida sobre un antiguo convento de las Madres Dominicas –sus primeras referencias datan de 1274– es hoy la Posada Real La Vádima, que destaca por el salón de ‘La Cocinona’, de la época conventual, que se conserva intacto.

Segovia

En la provincia segoviana están registradas cuatro Posadas Reales.

En plena Sierra de Pradales, con el Pico Rubio como vigía, se encuentra Aldeanueva de la Serrezuela, y en el corazón de esta localidad, junto a la iglesia de Santa Isabel, destaca la Posada Real El Señorío de la Serrezuela, situada en una antigua casa señorial del siglo XIX formada por un edificio principal, denominado ‘Casa del señorito’ y un conjunto de diez edificios más, destinados en su día a caballerizas, cocheras, casas de los criados, palomar, etc.

La Posada Mingaseda ocupa un edificio singular del siglo XIX en el casco urbano de Navafría, pueblo situado en el corazón de la Sierra de Guadarrama. Esta Posada Real ha sido rehabilitada y decorada con mobiliario y telas exclusivos.

A escasos nueve kilómetros de Segovia, en Valverde del Majano, un magnífico caserío castellano, cuyos orígenes se remontan al siglo XVII, se ha convertido en el Caserío de Lobones, en cuyo interior permanece el recuerdo del pasado con su pavimento de barro, la viguería de madera de álamo y las interesantes piezas de mobiliario de los siglos XVIII y XIX.

Y a seis kilómetros de la villa medieval de Pedraza, en Requijada, se encuentra la Posada de las Vegas, edificada sobre unas antiguas cuadras y rodeada de prados, pinares y encinares.

Soria

Un total de seis Posadas Reales pertenecen a la provincia soriana.

Muy próximo al embalse de la Cuerda del Pozo, en Herreros, se encuentran dos Posadas Reales: la Posada del Cura, que muestra los encantos de lo que fue una antigua casa tradicional soriana pero adaptada a las necesidades de un alojamiento rural moderno, y La Vieja Chimenea, una casa con más de 200 años de historia en la que, con toda seguridad, pernoctaron en 1901 los hermanos Ricardo y Pío Baroja.

A tan solo 12 kilómetros de la capital soriana, en tierra de pinares, Cidones acoge la Posada del Indiano, una casa que fue construida en 1916 y que permite conocer cómo vivían los indianos a principios del siglo XX.

A los pies de los Picos de Urbión, en el centro urbano de Molinos de Duero, la Real Posada de la Mesta ha sido rehabilitada en un edificio que data de 1729. Constituye uno de los pocos ejemplos representativos que se han conservado de las casonas típicas de la Real Cabaña de Carretería.

Próximo a la ermita templaria de San Bartolomé, a la entrada del Cañón del Río Lobos –declarado Parque Natural en 1985–, se encuentra la localidad de Ucero, y en lo más alto del pueblo, junto a la iglesia románica de la Virgen del Rosario, la Posada Real Los Templarios, instalada en una casa de piedra del siglo XVII, que perteneció al cura de la localidad.

Adentrándose en el Cañón del Río Lobos, el turista encuentra un típico pueblo pinariego, Casarejos, una localidad donde se levanta una antigua casa de carreteros del siglo XVIII, perteneciente a la asociación fundada por los Reyes Católicos, denominada Cabaña Real de Carreteros. Hoy, su uso se ha adecuado para servir a los viajeros.

Valladolid

La provincia vallisoletana cuenta con cuatro Posadas Reales, una de ellas en Valoria la Buena, el Concejo Hospedería, un antiguo castillo fortaleza de la Orden de Calatrava que se transformó en palacio a finales del siglo XVII y que en la actualidad ha sido restaurado para convertirlo en Posada Real.

En plena Tierra de Campos, cerca de la séptima esclusa del Canal de Castilla, se localiza Villanueva de San Mancio, un pueblo de origen medieval que acoge La Posada del Canal, un edificio de arquitectura tradicional, realizado en piedra y tapial, con una antigüedad de unos 250 años.

Fuente de la Aceña, en Quintanilla de Onésimo, es otra de las Posadas Reales con encanto. Este antiguo molinero harinero con más de 300 años de antigüedad ha sido restaurado para ofrecer comodidad, tranquilidad y sosiego a sus visitantes.

En Pozal de Gallinas, La Posada del Pinar se asienta sobre un conjunto de edificaciones de los siglos XVII y principios del XX, entre las que se encuentra una capilla destinada al culto por parte de sus antiguos propietarios.

Zamora

La provincia zamorana, junto con Salamanca y Ávila, es la provincia de Castilla y León con más Posadas Reales, en total siete.

Solo en Puebla de Sanabria se encuentran tres: La Pascasia, instalada en un edificio porticado del siglo XVII, que fue una antigua fonda castellana; la Posada de las Misas, edificada sobre la muralla, construida sobre roca con piedra pizarrosa y que data del siglo XV, y La Cartería, una antigua casona del siglo XVIII, cuyo uso primitivo fue el cobro del diezmo por parte de los monjes cistercienses del Monasterio de San Martín de Castañeda, antes de pasar a ser la primera cartería de la comarca. En El Puente de Sanabria se levanta La Yénsula, un edificio ubicado sobre una antigua cantina fundada en 1890, que servía como lugar de descanso para los jinetes a caballo que transportaban correos escritos de una estación a otra.

En el centro de Villalpando, en una antigua panera del siglo XIX se encuentra la Posada Real Los Condestables, una típica casa solariega de Tierra de Campos, cuidadosamente restaurada.

Al sureste de la Sierra de la Culebra, en Losacio, se ubica El Molino de Losacio, un antiguo molino harinero del siglo XIX, joya del patrimonio industrial.

Y en Villardiegua de la Ribera, pequeño pueblo del Parque Natural de Los Arribes del Duero, La Mula de los Arribes, una Posada Real con dos antiguas casas de labranza. La principal data del año 1869.

 

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